Publicidad

Editorial
Lunes 14 de mayo de 2012 - 12:00 AM

El colapso del sistema de salud

Las intervenciones, razones, análisis y denuncias hechos por altos funcionarios del Gobierno, las cabezas de los órganos de control del Estado, los prestadores del servicio de salud y las asociaciones de usuarios, desnudaron el real estado en que se encuentra el sistema de salubridad pública: colapsó en su integridad.

Publicado por: REDACCIÓN EDITORIAL

Compartir

El pasado jueves 10 de mayo la Corte Constitucional celebró una audiencia para evaluar el cumplimiento de una sentencia suya proferida en 2008 sobre el sistema de salud, acto que fue un rígido  examen al modelo de salud pública implantado en Colombia desde 1993.


Las intervenciones, razones, análisis y denuncias hechos por altos funcionarios del Gobierno, las cabezas de los órganos de control del Estado, los prestadores del servicio de salud y las asociaciones de usuarios, desnudaron el real estado en que se encuentra el sistema de salubridad pública: colapsó en su integridad.


En la audiencia se puso en evidencia el alto grado de corrupción que en él hay, la malversación de los recursos, el desgreño administrativo, la falta de control, la inequidad y galopante deterioro del sistema de salud, el que para las empresas privadas que lo prestan en nombre del Estado es un negocio y no un servicio, el que para las EPS de régimen contributivo es más importante defender sus intereses particulares que el derecho general de la población a recibir servicio de salud, el enriquecimiento desmedido de los mercaderes de la salud, la dilapidación de buena parte de los casi 40 millardos de pesos que se destinan anualmente a dicho sistema, el que los desfalcos cometidos dejarán pérdidas hasta el año 2.030, el que los órganos estatales no han comprendido los compromisos de un Estado Social de Derecho, etc., hacen que el sistema que en 1993 se anunció como una panacea haya colapsado.


El sistema de salud es hoy, realmente, una endiablada telaraña de normas, procesos e intermediarios que, según un analista, es “inmanejable, ineficiente, costoso e inviable en muchos aspectos y los remedios que le han aplicado solo han servido para prolongar su agonía”.


A tal sistema de salud se le han hecho numerosos remiendos que no han mejorado las cosas y hoy en él todos están perdiendo: Estado, operadores, intermediarios, usuarios.


El diagnóstico de la Corte Constitucional es dramático. Las denuncias que hicieron la Contralora General de la República, el Procurador General de la Nación, la Asociación de Clínicas, la Federación Médica Colombiana, quitan la respiración. Fórmulas de $ 10 mil pesos facturadas por ocho millones de pesos, harina vendida como medicamentos genéricos, el monopolio en la distribución de medicamentos que fija los precios de estos a su acomodo, etc., sobrecogen.


Impresiona la mirada de la ministra de Salud, quien manifiesta que el gobierno está dispuesto a hacer cambios razonables. La situación no está para ello sino para soluciones en extremo audaces, de alta y delicada cirugía.

Publicado por: REDACCIÓN EDITORIAL

Publicidad

Publicidad

Tendencias

Publicidad

Publicidad

Noticias del día