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Editorial
Martes 26 de marzo de 2013 - 12:00 AM

¿La salud vende el sofá?

Si no se aborda con contundencia y se ataca con severidad a la corrupción que se devora tanto a las EPS como al Fosyga, no importa cómo se estructure o qué nombre se les dé a las nuevas instituciones que cree la reforma a la salud.

Publicado por: REDACCION EDITORIAL

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La mejor manera de describir lo que puede estar a punto de sucederle al sistema nacional de salud, es mediante una analogía con una vieja ocurrencia popular. Se trata de la conocida anécdota del marido que decide vender el sofá de la casa porque es ahí donde su mujer le ha sido infiel, con la convicción sincera de que así solucionará el problema.

Pues bien, todo parece indicar que la nueva reforma a la salud impulsada por el Gobierno Nacional en el Congreso, apunta a lo mismo. A salir del sofá.

Difícilmente se puede llegar a conclusión distinta, luego de analizar los cambios que pretende introducirle el Estado a la salud.

Y es que la intención puede ser buena, sí, pero mientras no se ataque la médula del asunto, con toda seguridad el sistema continuará su carrera desbocada hacia el colapso.

Para ilustrar la aseveración anterior, es suficiente con mirar lo que se pretende hacer con las Empresas Promotoras de Salud, EPS.

La reforma contempla acabar las EPS, o por lo menos cambiar radicalmente y con sobrada razón, luego de los desmanes cometidos por las mismas entidades, suficientemente conocidos pero sobre todo sufridos por más de 40 millones de colombianos.

Sin embargo, con toda seguridad cerrarlas o transformarlas no será suficiente para solucionar el problema.

Puesto en otras palabras, si no se aborda con contundencia y se ataca con severidad a la corrupción que se devora tanto a las EPS como al Fosyga, no importa cómo se estructure o qué nombre se les dé a las nuevas instituciones que cree la reforma. La salud seguirá agonizando.

Mientras los recursos para la salud que aportan al sistema tanto el Estado como las empresas y los mismos ciudadanos se los sigan devorando los delincuentes, no habrá idea para reformar instituciones existentes o fundación de unas nuevas que arreglen la situación.

El sistema de salud requiere con urgencia cambios; eso es innegable, pero mientras éstos no vayan de la mano con acciones contundentes que sancionen a quienes se han enriquecido, se enriquecen y con seguridad se enriquecerán ilegalmente a expensas del derecho a la salud de los demás, el país entero continuará patinando en el mismo punto en los años por venir.

Publicado por: REDACCION EDITORIAL

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