El tema de la paz es hoy la ficha de manipulación política más usada y enarbolada por quienes se encaminan en esta campaña preelectoral y que buscan salir elegidos en los próximos comicios.
Publicado por: REDACCION EDITORIAL
Ahora que el presidente Juan Manuel Santos se ha lanzado a la difícil tarea de sacar adelante los diálogos de paz que se llevan a cabo en La Habana, Cuba, con los líderes de las Farc, los pescadores de adeptos políticos han salido a buscar simpatizantes, tomando a conveniencia la siempre efectiva bandera de la paz.
Ayer, miles de personas se volcaron a las calles en las principales ciudades del país, pero cada cual acomodó el sentido de la marcha e interpretó los resultados a su favor.
Aunque inicialmente se hablaba de una movilización por las víctimas de la violencia, por ser el 9 de abril el día dedicado a su memoria, poco a poco el discurso fue mutando a una marcha en favor de la paz. Al primer llamado por las víctimas que hizo Colombianas y Colombianos por la paz, se unió el Gobierno y algunos mandatarios locales, pero la marcha se volvió una manifestación por la paz.
Luego resultó, según otros, que la marcha no era por la paz, sino a favor de los diálogos de paz que se adelantan en La Habana. Entonces algunos, como el Polo Democrático, dijeron que la marcha era a favor de la reelección de Santos y que, por eso, no marcharían por no prestarse al juego electoral.
Y entonces en ese tono beligerante al que el país se acostumbró desde el pasado gobierno, salieron los que no están de acuerdo con los diálogos, encabezados por el expresidente Uribe, a decir que se trataba de una marcha a favor de las Farc, para legitimar su impunidad y mostrar el apoyo a este grupo guerrillero.
Finalmente la marcha se realizó y cada cual la interpretó a su favor. Para los convocantes fue un rotundo éxito y para los opositores una muestra de que la gente no cree en los diálogos, pues no fue tan masiva como algunas anteriores.
Pero todos, absolutamente todos dicen estar desesperados por lograr la paz y encaminar todas sus acciones en pro de conseguirla.
El tema de la paz es hoy la ficha de manipulación política más usada y enarbolada por quienes se encaminan en esta campaña preelectoral y que buscan salir elegidos en los próximos comicios.
Pero ¿cuántos de estos se están tomando en serio la búsqueda de alternativas para terminar el conflicto?
Esa es la pregunta que se deben contestar a conciencia los colombianos.











