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Editorial
Martes 16 de abril de 2013 - 12:00 AM

Venezuela, sin luz al final del túnel

luego de estas oscuras elecciones el pueblo venezolano quedó aún más dividido entre oposición y chavismo. Y ese será el panorama que encontrará una persona que como Nicolás Maduro, no posee la educación mínima, la capacidad necesaria, la preparación suficiente o la experiencia básica para gobernar

Publicado por: REDACCION EDITORIAL

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Las elecciones del domingo, lejos de aclararle el panorama a Venezuela, consolidar la democracia y revivir las esperanzas de la sociedad, como suele ocurrir con los comicios presidenciales en la mayoría de los países del mundo, sólo sirvieron para oscurecerle aún más su futuro inmediato. 

Esa, lamentablemente, es la única conclusión que puede deducirse por el momento, luego del torrente de acontecimientos sucedidos en las últimas horas.

Acontecimientos que en lugar de ayudar a que esa nación comience el arduo camino que le espera para solucionar los gravísimos problemas de inseguridad que la aquejan y los muy complicados desequilibrios por los que atraviesa su economía, lo único que generarán es obstáculos nuevos aún más delicados.

Sí. Al desabastecimiento crónico de bienes esenciales, a los crímenes diarios que sitúan a esa nación como una de las más peligrosas del mundo y a un sistema quebrado por dentro luego de que durante décadas se ha acosado a su sector empresarial hasta dejarlo de rodillas, al tiempo que los subsidios basados en los ingresos petroleros se desbordaron, ahora hay que agregarle la incertidumbre política.

Y además, ¿por qué no decirlo?, la ilegitimidad del Gobierno que se auto proclamó a sí mismo como ganador, en la cabeza de Nicolás Maduro.  

Lo cierto es que existen muy serias dudas, más que válidas por cierto, sobre la transparencia de los comicios, desbalanceados de por sí con todas las ayudas del Estado de las que gozó el candidato oficial.

Ahora, si a esas sospechas se les suma el estrecho resultado oficial que contradice lo que millones observaron el domingo, se entiende plenamente la razón por la cual la afirmación ‘el que escruta, elige’, está de moda al otro lado de la frontera.

Pero eso no es todo. Al listado de adversidades ya descrito, es necesario agregarle que luego de estas oscuras elecciones el pueblo venezolano quedó aún más dividido entre oposición y chavismo. Y ese será el panorama que encontrará una persona que como Nicolás Maduro, no posee la educación mínima, la capacidad necesaria, la preparación suficiente o la experiencia básica para gobernar.

Venezuela, lamentablemente, se encuentra inundada de incertidumbre y lejos de verse la luz al final del túnel, la lógica indica que antes de mejorar, la situación podría complicarse todavía más.

Publicado por: REDACCION EDITORIAL

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