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Editorial
Jueves 23 de mayo de 2013 - 12:01 AM

De espaldas a la ciudadanía

Queda la ciudad a la espera de la respuesta del Secretario del Interior, quien es el responsable de estas inspecciones y no respondió a los llamados.

Publicado por: REDACCIÓN EDITORIAL

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Un total de 16 inspectores de policía tiene la secretaría del interior de Bucaramanga. Son funcionarios que deben dirimir diferencias, a veces violentas, entre vecinos, o proteger la salud pública en algunas comunidades. En pocas palabras, tienen la obligación de atender al ciudadano con diligencia y resolver en los términos legales establecidos esos problemas cotidianos que, algunas veces, se convierten en grandes dificultades para las personas.

Pero nada de eso ocurre. Según lo acaba de denunciar la Personería local, las quejas de los ciudadanos se quedan indefinidamente en los estantes o en los cajones de las inspecciones sin que, al parecer, a nadie en la administración le importe en realidad lo que le suceda al bumangués común y corriente.

Los inspectores que hay en la ciudad deben atender materias como salud, control urbano, establecimientos comerciales, asuntos rurales, de espacio público, comisorios y civiles, es decir, existe todo un aparato burocrático que debería trabajar para solucionar las quejas ciudadanas, pero que, en realidad, según la Personería, en la práctica no opera. Las quejas se reciben y nunca superan esa etapa inicial, pues no se hace una sola diligencia al respecto.

Desde ningún punto de vista es justo que la administración se haga la de la vista gorda en asuntos que parecieran de poca monta, pero son en realidad de la mayor importancia porque se está hablando de funcionarios que están en contacto directo con la comunidad y tienen el poder de solucionar problemas por vías legales, pacíficas y expeditas. Sin embargo, desoyen al ciudadano, evidentemente lo desprecian y dejan al garete situaciones de todo orden que, en realidad, requerirían de la presencia y la acción diaria de la administración municipal, entre otras cosas, para que no pasen de órbita personal a la comunitaria.

Queda la ciudad a la espera de la respuesta del Secretario del Interior, quien es el responsable de estas inspecciones y no respondió a los llamados que le hizo Vanguardia Liberal para conocer su posición frente a las denuncias de la Personería, porque no parece posible que al ‘silencio administrativo’ en que caen los inspectores al no cumplir con sus funciones, le siga el silencio del Secretario que los dirige y está moralmente obligado a responder a la ciudad por semejante situación.

Publicado por: REDACCIÓN EDITORIAL

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