Publicado por: Editorial
“En diciembre tendremos el primer vuelo comercial en el aeropuerto de San Gil”, fue la frase concluyente y el firme compromiso que a nombre del Gobierno Nacional hizo el ministro de Transporte Guillermo Reyes, que los santandereanos esperamos que se cumpla y que la obra, ya recibida, comience a prestar para la región el servicio de transporte y comunicación entre las decenas de municipios cercanos y, además, que se convierta en un nuevo motor para impulsar al turismo que se ha convertido en una de las principales actividades económicas de las provincias Guanentina y Comunera.
La operación del aeropuerto Los Pozos, de San Gil incrementará el flujo de turistas que reconocen la belleza de la zona, el atractivo geográfico y los interesantes desafíos que ofrece para los más jóvenes y atrevidos. Desde el primer momento en que el aeropuerto entre en funciones normales, y con los ya anunciados vuelos de EasyFly desde Bogotá y Medellín, se beneficiarán San Gil, Socorro, Curití, Barichara y Guane, que, junto con Panachi, conforman un núcleo turístico de gran atractivo y potencial.
Pero, así como estos municipios recibirán de inmediato el impacto favorable de la opción aérea para los turistas, hay algunas otras poblaciones que por décadas han esperado también que se les dé un tratamiento correspondiente con el aporte que han hecho al departamento. Palmar, Hato, Galán, Zapatoca, Charalá, Valle de San José o Mogotes, son municipios que carecen, en su gran mayoría, de vías adecuadas y, por lo tanto, no han podido integrarse a este circuito turístico.
El aeropuerto de Los Pozos y el desarrollo en infraestrcutura vial de este vasto sector, relanzaría para muchos años hacia el futuro la industria del turismo con una oferta mucho más variada, interesante y atractiva para los visitantes que, al poder superar los múltiples inconvenientes del viaje por tierra desde sus lugares de origen, aumentaría en número y frecuencia sus visitas, siempre y cuando la programación que se les ofrezca sea lo más amplia posible. Estos son momentos que se presentan pocas veces y hay que aprovechar: con la alcaldía y el concejo de San Gil actuando transparente y oportunamente, y todos los liderazgos de Santander trabajando alrededor de estas y otras tantas ideas de progreso en la zona guanentina y comunera, podremos capitalizar de la mejor manera la nueva oportunidad que se abre, para que todo esto no pase a ser solo una anécdota y en poco tiempo tengamos un aeropuerto sub utilizado y ruinoso, sino un verdadero eje de desarrollo para el departamento.










