miércoles 15 de septiembre de 2021 - 12:00 AM

Barichara está en riesgo

Ojalá los entes de control logren detener este nuevo atentado contra la identidad turística de Barichara...
Escuchar este artículo

El 30 de junio de 1975, el Consejo de Monumentos Nacionales, presidido entonces por Gloria Zea Uribe, propuso que Barichara fuera reconocido como Monumento Histórico Nacional, iniciativa que fue acogida en 1978 por el presidente Alfonso López Michelsen y aunque tal condición le daba un gran potencial al municipio como polo de desarrollo turístico, pasaron varios años hasta cuando tal proceso se consolidó y tanto este pueblo como sus alrededores se transformaron en lo que es hoy esta zona del departamento.

Fueron décadas de esfuerzos del sector público y privado para posicionar el nombre de Barichara en la agenda de los turistas colombianos, para construir un prestigio en el trabajo artístico de la piedra, para desarrollar una infraestructura turística que incluye mejoramiento de la vía de acceso desde San Gil, construcción de hoteles, restaurantes, capacitación de personas en estos campos de la industria etc, además del proceso que para los habitantes de Barichara representaba modificar su tradicional tranquilidad por una nueva vocación comercial e industrial que, finalmente, como se demuestra fácilmente en la actualidad, tuvo gran éxito y los ubica en lugar muy alto dentro de la lista de los más importantes referentes turísticos del país.

Pero todos esos años de esfuerzos en los que participaron tantas personas y entidades, que invirtieron sumas hoy incalculables para llegar al punto en que se encuentra Barichara, está a punto de irse a pique por gracia de una clase política claramente irresponsable, ambiciosa y muy posiblemente corrupta, que pretende valerse precisamente de esa historia y el buen nombre ganado por el municipio, para llenar sus propios bolsillos impulsando proyectos claramente inconvenientes e improcedentes, mediante decisiones administrativas que no les corresponde tomar arbitrariamente.

Es por esto que dos procuradores instauraron demanda de nulidad contra la licencia del proyecto Tejar Campestre en Barichara, que lidera la tía del actual alcalde, por no contar con el uso de suelo adecuado, y la CAS ordenó suspender unas obras por una posible afectación a la reserva forestal. Ojalá los entes de control logren detener este nuevo atentado contra la identidad turística de Barichara, y los electores, tanto de este municipio como del departamento entero, entiendan que si se lleva, por medio del voto, a los cargos públicos a personas que no tienen la idoneidad y la honestidad suficiente para impulsar el desarrollo y proteger el interés general, terminan convirtiéndose en la mayor de nuestras amenazas.

editorial
Elija a Vanguardia como su fuente de información preferida en Google Noticias aquí.
Suscríbete

Etiquetas

Publicado por
Lea también
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad