viernes 19 de julio de 2019 - 12:00 AM

Barrancabermeja determinará su futuro

La historia de Barrancabermeja puede cambiar, pero solo si hay pulcritud en la gestión de los administradores de la ciudad, transparencia en los contratos, responsabilidad de los dirigentes

Hace un mes el Congreso de la República aprobó el Acto Legislativo que convirtió a Barrancabermeja en Distrito Especial, Portuario, Industrial, Turístico y Biodiverso. Tal iniciativa contó con el respaldo de toda la bancada parlamentaria santandereana y por ser una reforma a la Constitución, su entrada en vigencia es inmediata. Tan buena noticia le abre a Barrancabermeja muchas posibilidades de tener un futuro promisorio. Le da más independencia, lograr un desarrollo más organizado y planificado, reestructurarse administrativamente, acceder por vía directa a recursos tales como los de regalías, acceder a programas económicos impulsados directamente por el Gobierno Nacional, a tener un Fondo de Desarrollo Local, entre otras muchas bondades.

Durante años los barranqueños anhelaron tal estatus y ahora esta reforma Constitucional se la ha depositado en la planta de la mano. Ojalá sepan aprovecharla y las cosas allá cambien en cuanto se refieren a erradicar máculas en el manejo administrativo, a transparencia en la contratación celebrada por organismos estatales, esa que a lo largo de los años ha sido materia de señalamientos por vicios politiqueros, por primar muchas veces el ánimo de aprovechamiento individual de diversos contratistas.

Barrancabermeja duró cerca de 30 años soñando con ser un Distrito Especial. Ello ya dejó de ser una quimera y es una realidad. Su estatus actual señala que es una entidad territorial organizada, sujeta a régimen especial y por ello goza de facultades especiales.

Tantas bondades exigen buenas y transparentes gestiones de la administración municipal, eficiencia para usar debidamente las herramientas que como Distrito tienen para superar la recesión que allí se padece desde 2015. Podrán impulsar la creación de nuevas empresas, mejorar la capacidad instalada, impulsar las ventas, frenar el deterioro ambiental de los cuerpos de agua que rodean la ciudad y abastecen el consumo de la población y muchas cosas más.

La historia de Barrancabermeja puede cambiar, pero ello solo se logrará si hay pulcritud en la gestión de los administradores de la ciudad, transparencia en los contratos estatales que se celebren, responsabilidad de los dirigentes empresariales y cívicos, de los líderes sociales y de quienes hacen actividad electoral y política.

Si tales premisas no se dan, nuestro principal puerto sobre el río Magdalena habrá perdido la mejor oportunidad que ha tenido en su historia.

editorial
Publicado por
Lea también
Publicidad
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad