viernes 26 de abril de 2019 - 12:00 AM

Bienvenido, Teatro Santander

Finalmente se consiguió lo que algunos creyeron era inalcanzable: financiar y lograr la renovación del inmueble, rescatar una bella edificación para que sea sede de la cultura

Esta añosa, a la vez que nueva y hermosa obra arquitectónica, luego de ser renovada, abre nuevamente sus puertas para convertirse en ancla sin par de las más diversas formas de expresión cultural de nuestra región, las que desde allí podrán irradiar a la comunidad sus trabajos y, paralelamente, posibilitará que lleguen a Bucaramanga grupos de teatro, de danzas, orquestas, etc., que difundirán una amplia gama de expresiones artísticas que enriquecerán el universo cultural de nuestras gentes.

El Teatro Santander fue construido con base en un diseño del arquitecto Federico Blodeck, sus planos y dirección de la edificación estuvieron a cargo del arquitecto francés George Carpentier, inaugurándose en febrero de 1.932.

El edificio, de varios niveles, de estilo republicano, desde un principio contó con un sistema de espacios para que en su escenario no solo se proyectara cine, sino que también se ofrecieran espectáculos teatrales, orquestas y otras expresiones artísticas pues desde siempre le construyeron caja escénica, puentecillos, tramoya.

Los escenarios abiertos al público que la ciudad ha tenido y han sido hitos en su historia cultural son: el Coliseo Peralta, el Teatro Santander, el Teatro Garnica y en las últimas décadas, el auditorio Luis A Calvo. La historia de los tres primeros ha sido variopinta. Por eso es tan importante que este Teatro abra nuevamente sus puertas.

El Teatro Santander, que en la última época del siglo XX fue propiedad de Cine Colombia, cerró sus puertas en 2.001, cayó en desuso y el deterioro de sus instalaciones fue protuberante. En 2.005 lo adquirió la Universidad de los Andes y en 2.008 pasó a manos del municipio de Bucaramanga.

Comenzó entonces la titánica etapa de planificar su restauración, rescatarlo como epicentro de actividades artísticas, financiar su costosa remodelación, lo que se logró con base en propuesta del arquitecto Álvaro Tobón y con la labor del arquitecto Antonio José Díaz Ardila como gestor e impulsor de tal fase.

Finalmente se consiguió lo que algunos creyeron era inalcanzable: financiar y lograr la renovación del inmueble, darle a Bucaramanga una joya arquitectónica y artística, rescatar una bella edificación para que sea sede de la cultura.

La ciudadanía debe apropiarse de ella, sentirla como propia, concurrir a los espectáculos que allí se ofrezcan, conservarla. La ciudad necesita que así sea.

editorial
Elija a Vanguardia como su fuente de información preferida en Google Noticias aquí.
Publicado por
Lea también
Publicidad
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad