miércoles 31 de marzo de 2021 - 12:00 AM

Ciudadanos no se sienten satisfechos con los Concejos del área metropolitana

Lo demostró la más reciente encuesta de percepción ciudadana adelantada por ‘Bucaramanga Cómo Vamos’: casi dos terceras partes de la ciudadanía está insatisfecha con los Concejos de toda el área metropolitana de Bucaramanga
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Una mirada más de fondo que de forma nos lleva a entender que los Concejos, precisamente por ubicarse en la base de la estructura institucional, son los que están en una relación más directa e intensa con la ciudadanía, con los electores, si se quiere y, definitivamente, con los líderes de la comunidad que son quienes acuden a ellos como su enlace natural con las dependencias y funcionarios del orden municipal. Desde esta perspectiva, más política que jurídica, los Concejos tienen una importancia capital y son, o deberían ser, el elemento que dé vida a la democracia.

Pero, lamentablemente, hace tiempo que esto no ocurre. De esa representación comunitaria los concejales se desentienden cada vez más y, en lugar de identificar en la comunidad las necesidades y reclamos para elevarlos hacia las alcaldías, actúan solo en representación de sus intereses personales, para lo que obligan o constriñen a los líderes a actuar en tal sentido, animándolos con falacias, insertándolos en el sistema clientelista o sometiéndolos a la fuerza para que traicionen a la base social que representan, con lo que tuercen el sentido político, ético y no pocas veces legal tanto del concejal como del líder comunal.

Pero si frente a sus propias bases se ha trastocado el papel de los concejales, frente al Gobierno la situación no es menos reprochable. De las funciones y atribuciones que en suficiente cantidad tienen los concejales y que tocan aspectos de asesoría, vigilancia, control, etc, pocos son los que las cumplen y la gran mayoría solo usan la parcela de poder que representan sus curules para intrigar puestos, contratos y favores de toda índole en las oficinas públicas y negociar sus votos corporativos para sacar jugoso y poco transparente provecho.

El país ha visto por décadas cómo se ha desvirtuado la función de los Concejos, que antes fueron representación y defensa del interés general frente a la administración pública, y es por eso que hoy, como lo demostró la más reciente encuesta de percepción ciudadana adelantada por ‘Bucaramanga Cómo Vamos’, casi dos terceras partes de la ciudadanía está insatisfecha con los Concejos de toda el área metropolitana de Bucaramanga, porque ellos no escapan a toda esa patología descrita arriba. No somos la excepción. No tenemos concejos admirables, ni mucho menos. Los concejales deben entender que el mejor camino para surgir en la política es el de ser denunciantes y no claudicantes, asumir su papel como está reglado y representar a la comunidad que es su sustento y razón de ser.

editorial
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