viernes 23 de abril de 2021 - 12:00 AM

Crece el tercer pico de la pandemia

Ya es hora de que se establezcan más puestos de vacunación en vehículos, como lo hizo Floridablanca, pero que inexplicablemente no ha implementado Bucaramanga, y que se disponga de más lugares, para aumentar la velocidad de vacunación.
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Mientras la mayoría de los países avanza en la vacunación y, simultáneamente, aplica fuertes medidas restrictivas a la movilidad de las personas, como medida para reducir la velocidad de contagio de COVID-19, Colombia sigue experimentando un tránsito lento y confuso del Plan Nacional de Vacunación y, salvo tres de las ciudades más grandes, sigue sin aplicar condicionamientos severos a la circulación de personas por las calles y comercios, lo que nos da el indeseable resultado de prolongar en el tiempo el fatal pico de la pandemia en el que nos encontramos desde los días posteriores de la Semana Santa.

Con pequeñas excepciones como Israel, Emiratos Árabes o el Reino Unido, el equilibrio sigue siendo muy difícil de alcanzar en casi todo el mundo, entre el número de vacunados, el número de contagiados y fallecidos en este tercer pico pandémico y ahora las medidas de confinamiento total o parcial. Son ya cientos de millones de personas inoculadas, pero el rigor de la emergencia no disminuye y sigue exigiendo al máximo (y por momentos un poco más) a los sistemas de prestación de servicios de salud en cada país.

En Colombia y en Santander, particularmente en el área metropolitana de Bucaramanga, donde se concentra la mayor población del departamento, tenemos que recobrar la conciencia sobre el autocuidado que nos valió reconocimiento nacional hace un año, cuando vivíamos en confinamiento general. Es absolutamente necesario que las personas retomen el cumplimiento estricto de todas las medidas que las autoridades definan y que en la misma línea actúe el comercio mediante la regulación del ingreso de personas a sus instalaciones. Pero, también es ya tiempo de que los gobiernos municipales, departamental y nacional, respondan de manera más oportuna y eficaz a las nuevas circunstancias, y se acelere el proceso de vacunación.

La gran esperanza y a la vez preocupación de las personas es la vacunación que no avanza como debería hacerlo. Ya es hora de que se establezcan más puestos de vacunación en vehículos, como lo hizo Floridablanca, pero que inexplicablemente no ha implementado Bucaramanga, y que se disponga de más lugares, para aumentar la velocidad de vacunación. Pero es imprescindible hacerlo con seguridad y consideración de la edad de la población priorizada hasta ahora. Si logramos control en los factores mencionados, podremos tener la esperanza de que dentro de algunos meses no vamos a vivir las nefastas consecuencias de un cuarto pico de la pandemia.

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