lunes 08 de julio de 2019 - 12:00 AM

¿Dejarán de ser proyectos de papel?

¿En esta oportunidad volverán a ser promesas, o se quedarán en la etapa de proyectos, o quizás en la fase de licitación, o se volverán realidad para solucionar problemas angustiosos que viven Bucaramanga y el área metropolitana?
Escuchar este artículo

En Colombia, cada cuatro años, la ciudadanía se percata que un abultado número de promesas y proyectos, unos de infraestructura, otros educativos, deportivos, del sector salud, necesarias obras de espectro social, etc., no lograron volverse realidad y pese a las promesas de quienes fueron elegidos como alcaldes, se quedaron en el papel, mientras otros solo fueron fugaces compromisos orales de quienes en ese momento eran candidatos. Muchos electores, ilusos, cuatro años después, se entusiasman al volver a oír, repetidamente, promesas similares en boca de otros aspirantes a las alcaldías, regresan a las urnas y por ende, a ser cuatro años después, nuevamente desencantados. Las leyes han tratado de poner esto en cintura pero la situación poco o nada ha cambiado.

Vanguardia, en nota periodística publicada hace cerca de dos meses, comentó sobre algunos de dichos proyectos que se quedaron en el papel.

Uno de ellos es el anillo vial externo que va de Piedecuesta a Palenque y Café Madrid, logrando que el transporte pesado no transite por la vía que une a Piedecuesta con Floridablanca y Bucaramanga sino que, tomando por Guatiguará y el costado occidental de Piedecuesta, llegue a Girón. Ello descongestionaría de tráfico pesado a la autopista Piedecuesta Bucaramanga, disminuyendo significativamente el riesgo para los peatones y quienes habitan numerosos barrios que colindan con el citado carreteable.

Otro, que necesita Bucaramanga, que solucionaría la congestión y “trancones” que se forman en el sector de La Puerta del Sol, es la conexión oriente occidente entre Cabecera del Llano y Ciudadela Real de Minas en las calles 54 y 56, conocidos como “Par vial de la 54” e intercambiador de la calle 56, con un paso elevado sobre la carrera 27.

Otra obra que no da espera es la remodelación de la plaza de mercado central y la plaza campesina del casco antiguo de Floridablanca.

Estos tres no son los únicos proyectos que cada cuatro años se aplazan un cuatrienio más, pero son los más necesitados. ¿En esta oportunidad volverán a ser promesas, o se quedarán en la etapa de proyectos, o quizás en la fase de licitación, o se volverán realidad para solucionar problemas angustiosos que viven Bucaramanga y los municipios que forman su área metropolitana? El tiempo será el implacable juez que lo dirá.

editorial
Elija a Vanguardia como su fuente de información preferida en Google Noticias aquí.
Lea también
Publicidad
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad