miércoles 07 de enero de 2009 - 10:00 AM

El acueducto de Barichara

Por estos días Barichara está lleno de turistas, siendo los más numerosos quienes proceden de  Bogotá, Medellín y el exterior. Son miles de personas que han tomado gran afecto por nuestra región y gozan visitando los municipios de las zonas guanentina y comunera. La dinámica de la economía que el turismo ha generado en esos lugares no se ha medido en su cabal dimensión en el departamento.

A tal polo de desarrollo hay que cuidarlo en grado sumo y por eso hay que dotar a Barichara, a San Gil y a toda esa región de la infraestructura que exige tan sensible renglón empresarial.

Desafortunadamente, Barichara vive un drama terrible que debe solucionar con urgencia si anhela seguir incentivando la presencia de visitantes. El municipio tiene un gran dolor de cabeza y punto débil: El acueducto. En Barichara no hay agua. Basta tratar de abrir cualquier llave del agua en las casas de la localidad para cerciorarse de ello. ¿Y alguien concibe una región turística sin agua para bañarse, para lavarse las manos y para los más elementales servicios de aseo?

Las viviendas de Barichara se surten de agua de un acueducto que pertenece a tres municipios: el propio Barichara (y su corregimiento, Guane), Cabrera y Villanueva. Pero él es deficiente y toma el líquido de insuficientes fuentes de aprovisionamiento; desde finales de 2008 los pobladores de tales municipios sufren pues en forma precaria llega agua a las casas, por muy poco tiempo, cada día.

Ese problema debe ser resuelto, de forma radical y en el menor tiempo posible o la región pierde la posibilidad de desarrollarse y tomar posición como polo de desarrollo turístico a nivel nacional e internacional.

Es necesario que las autoridades departamentales y las municipales de esa bella región tomen conciencia y solucionen el gravísimo problema que es la falta de agua en Barichara.

La clase de personas que hacen turismo en  tal región merece ser cuidada pues serían consentidos en cualquier otro punto del país y del mundo. Si nuestros dirigentes actúan con desidia y sin inteligencia, matan a la gallina de los huevos de oro.

                            *  *  *  *  *

Hace una semana falleció en Bogotá Julio Nieto Bernal, distinguido periodista santandereano que desde hace años se radicó en la capital del país.

El doctor Nieto Bernal, abogado de profesión, dedicó su vida al desarrollo y mejoramiento del periodismo radial, convirtiéndose en un hito en la historia de la radiodifusión colombiana. Es un orgullo el que haya sido bumangués.

Hombre culto, bien informado, conocedor del acontecer nacional e internacional en los más diversos frentes, compendiaba muchas virtudes personales y profesionales.

Julio Nieto junto con Alejandro Galvis Galvis, Roberto García Peña, Humberto Martínez Salcedo, Ricardo Ortiz McCormick, Ángela Patricia Janiot, Jaime Ardila C, años atrás Joaquín Quijano Mantilla, forma parte del numeroso grupo de santandereanos que han brillado en la actividad periodística. Paz en su tumba.     

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