sábado 21 de marzo de 2009 - 10:00 AM

El caso Rojas Birry y el Polo Democrático

Cuando hace algunos años varios sectores de la izquierda democrática lograron llegar a un acuerdo programático y crearon el Polo Democrático Alternativo como partido político, los estudiosos de la teoría y la vida política colombiana se alegraron. Tanto la política nacional como la democracia del país necesitaban un nuevo aire y el que hubiera una propuesta política democrática de izquierda fortalecía el sistema.

Y efectivamente, tanto la tarea parlamentaria del Polo Democrático como su participación electoral merecen resaltarse, ya que han cumplido con decoro su papel; han hecho control político y le han dado al conglomerado otra visión sobre los hechos políticos nacionales.

Pero así como han hecho un aporte positivo en los escenarios mencionados, necesario es también comentar que en otros aspectos su proceder deja mucho qué desear.

El hecho político del momento pone en el ojo del huracán a Francisco Rojas Birry, actual Personero de Bogotá, persona que ha tenido figuración política y electoral a lo largo de los últimos años, quien se había erigido en un destacado vocero de la etnia indígena en varios episodios de la vida democrática colombiana.

Desafortunadamente, la actitud del señor Rojas Birry ante varias acusaciones que se le han hecho lo han dejado muy mal parado, ya que ha sido similar a la de aquellos a quienes el Polo señala y critica, como ocurrió con Daniel García Arizabaleta, hoy destituido director de Invías y el ministro del Interior, Fabio Valencia Cossio.

Sí. En los tres casos los protagonistas han confundido la responsabilidad penal con la responsabilidad ética y política y se han atornillado a los cargos que desempeñan, actitud que el Polo criticó en su momento.  

Nadie está condenando penalmente al señor Rojas Birry, lo que se pide es que por delicadeza dé un paso al costado, que es lo mismo que el Polo le pidió en su oportunidad al señor García Arizabaleta y al señor Valencia Cossio para preservar las dignidades que ostentan y representan.

La actitud del señor Rojas Birry pone en evidencia una terrible contradicción del Polo Democrático Alternativo. Y es que resulta inaceptable que este partido grite que es una versión de la política sin mácula, mientras un connotado militante suyo está incurriendo en los mismos pecados éticos de quienes representan las expresiones políticas que desde la izquierda son señaladas como caducas y corruptas.

En otras palabras, el Polo ha caído en los mismos pecados que cometen sus contradictores. Así, ¿cómo justifica su existencia política?

 Lo anterior se suma a la forma en que a nombre del Polo está administrando a Bogotá Samuel Moreno Rojas, gestión que deja mucho qué desear y pone en evidencia que una cosa es ganar elecciones y otra, muy distinta, es saber administrar.

Publicado por
Lea también
Publicidad
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad