lunes 29 de junio de 2020 - 12:00 AM

El mural del Maestro Arango en Cañaveral debe ser Bien de Interés Cultural

Este mural del maestro Jorge Iván Arango está en la memoria colectiva de los habitantes del área y es, tal vez, el referente artístico más importante del departamento
Escuchar este artículo

Bucaramanga y el área metropolitana tienen varios sitios naturales, obras de arte o edificaciones que podrían ser referentes de su identidad, pero estos suelen sufrir el abandono y el obvio deterioro consecuente. Centenares de grandes casonas fueron reducidas a polvo ante el avance torpe del pretendido desarrollo o la modernidad; calles antiguas, aceras, plazas, parques, puentes, murales, esculturas, incluso mobiliario urbano de gran tradición y belleza tuvieron sus últimos días en depósitos, cayeron tras el impacto de un martillo o fueron fundidos sin consideración.

Del centro histórico de Bucaramanga prácticamente no queda más que las fotos de Quintilio Gavassa que nos pueden dar una idea del valor inmenso que tendría para la ciudad de hoy contar con esas mismas calles y construcciones de un piso, a la manera de grandes ciudades europeas que han conservado hasta por milenios esos centros históricos que terminan convertidos en el mayor polo de atracción turística y fuente primordial de ingresos. La destrucción de estos valores urbanísticos al ritmo caótico de la falta de planeación y el capricho de cada gobernante, termina por conformar una ciudad incoherente, desarticulada y poco amigable, lo que provoca también el desarraigo de quienes viven en ella.

Por esto es importante siempre subrayar este aspecto vital en la evolución de las comunidades que quieren afincar sus querencias en lugares y obras que les evoque pensamientos y sensaciones estéticas, positivas, de pertenencia. Por eso nos parece más que justificada la propuesta que nuevamente circula de declarar Bien de Interés Cultural el mural del Centro Comercial Cañaveral, sin duda la obra de arte más hermosa, valiosa y querida del departamento.

Este mural del maestro Jorge Iván Arango está en la memoria colectiva de los habitantes del área y es, tal vez, el referente artístico más importante del departamento, por lo que darle el carácter que Maritza, la hija del maestro Arango, ha buscado por más de una década, es un acto de justicia con un artista de esa dimensión y con una región que merece educarse y formarse dentro de conceptos que vinculen a los individuos con su entorno de una forma armónica y edificante, para que la relación de las personas con su ciudad y con las demás personas sea más fraterna y constructiva. Una buena forma de dar estas señales y comenzar a sentar bases de una nueva dinámica social es priorizar el arte y dar la categoría, más que merecida, de Bien de Interés Cultural al icónico mural del maestro Arango.

editorial
Elija a Vanguardia como su fuente de información preferida en Google Noticias aquí.
Lea también
Publicidad
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad