viernes 17 de septiembre de 2021 - 12:00 AM

El oro paralímpico en natación se debe agradecer con obras como el Centro Acuático

El deporte, lo sabemos de sobra, ha sido siempre para el Estado una actividad marginal y en esa misma medida terminan siendo marginales quienes los practican, aunque sean nadadores de oro, plata y bronce paralímpico...
Escuchar este artículo

La intemperie está pudriendo el Centro Acuático de Piedecuesta, que se quedó, como la inmensa cantidad de promesas en este país, en entusiastas anuncios para la prensa y displicentes trabajos en la realidad. En el país, como se ha comprobado en miles de casos que los entes de control denuncian, los anuncios solo se cumplen en el papel de los contratos que, a su vez, solo se usan para establecer las ganancias de unos cuantos que se lucran de la corrupción.

Esto puede ser, en parte, lo que ha pasado con este centro deportivo en Piedecuesta, que surgió como una iniciativa luego del exitoso resultado de nuestros nadadores en los paralímpicos de Río de Janeiro, en 2016, pero que hoy, después de que se les incumpliera a los deportistas y ellos respondieran regresando de Tokio con más medallas, está abandonado por los gobernantes que solo hacen gala de su indolencia. El deporte, lo sabemos de sobra, ha sido siempre para el Estado una actividad marginal y en esa misma medida terminan siendo marginales quienes los practican, aunque sean nadadores de oro, plata y bronce paralímpico, con récords orbitales, es decir, los mejores del mundo. Eso sí, a la hora de posar junto a las medallas, son los gobernantes los primeros en sonreir junto a los atletas.

El contrato inicial del Centro Acuático de Piedecuesta fue de 11 mil millones de pesos, que firmaron, sin reato, la Alcaldía de ese municipio, la Gobernación de Santander y Coldeportes. Hoy lo que se tiene es un proyecto hundido por la ineficiencia oficial, sin que parezca importarle a nadie y que seguiría en el olvido, si no fuera porque los medallistas santandereanos llegaron de Japón a exigir que se les cumpliera la vieja promesa.

Hoy, en lugar de Coldeportes está el Ministerio del Deporte, cuya viceministra es una santandereana, quien respondió al reclamo de los nadadores con frases ambiguas como que en el proyecto se trabaja para actualizar costos y poder presentarlo nuevamente antes de noviembre. Promesas otra vez, anuncios evasivos que buscan ganar tiempo mientras la opinión, los medios y los mismos deportistas olvidan el reclamo. Vanguardia siempre ha estado al lado de nuestros deportistas, para exaltarlos en sus victorias y acompañarlos en sus permanentes exigencias a un Estado que los olvida e ignora, por eso, como lo hemos hecho en estos años, vamos a seguir paso a paso la evolución de este proyecto para exigir respeto y cumplimiento de parte de las autoridades encargadas de llevarlo a término para bien del deporte santandereano.

editorial
Elija a Vanguardia como su fuente de información preferida en Google Noticias aquí.
Suscríbete

Etiquetas

Publicado por
Lea también
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad