lunes 13 de mayo de 2019 - 12:00 AM

El uso abusivo de las OPS

Sea cual sea el camino, este asunto debe encontrar solución digna para los cientos de miles de colombianos a quienes el Estado les da un tratamiento laboral discriminatorio

Desde hace años en Colombia gran número de entidades estatales vincula personal a su servicio usando, nutrida y abusivamente, una figura que es propia del Derecho Privado, las llamadas “Órdenes de Prestación de Servicios” (OPS), para hacerle el quite a las obligaciones que para el empleador tiene el contrato de trabajo, y lograr disfrazar relaciones laborales indefinidas de servicios temporales.

Cientos de miles son las personas que desarrollan funciones permanentes, cumplen horarios, realizan actividades subordinadas, tienen exclusividad contractual, están sujetas a las órdenes del empleador, no son empleados sino contratistas y, en consecuencia, no tienen vacaciones pagas, ni licencias de maternidad, ni afiliación a cajas de compensación familiar, ni reciben primas, cesantías, ni horas extras, etc.

Y lo más grave es que es el Estado quien en forma grotesca y repudiable viola los derechos laborales, usando a conciencia e indebidamente una figura jurídica incorrecta para raparle a sus servidores los derechos que la ley otorga.

Lo vergonzoso es que el Estado no es transparente cuando engancha a muchos de sus servidores y, así, millares de colombianos son expoliados por él. El asunto es tan gris que en numerosos casos es imposible desentrañar si hay realmente órdenes temporales de prestación de servicio o se trata de relaciones laborales disfrazadas.

¿Qué queda en claro? La mala fe de quienes en nombre del Estado contratan a personas necesitadas de empleo, que por ello aceptan condiciones opresivas y denigrantes de contratación. Y miles de colombianos llevan muchos años de su vida laboral en tal situación.

Más de un intento se ha hecho para frenar este tipo de abusos, como proyectos de ley, sentencias de la Justicia Laboral y de las Altas Cortes, todas referidas específicamente a los casos de quienes demandan. Desgraciadamente, muchos procesos los pierden quienes son víctimas de este tipo de relación contractual, pues probar el entretejido de tales relaciones contractuales es difícil. Es decir, demostrar que hay el llamado contrato de trabajo realidad, no es fácil.

Estudiosos plantean el ampliar la definición de las relaciones de trabajo legales en consonancia con las directrices dadas por la OIT. Sea cual sea el camino, este asunto debe encontrar solución digna para los cientos de miles de colombianos a quienes el Estado les da un tratamiento laboral discriminatorio.

editorial
Lea también
Publicidad
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad