viernes 14 de mayo de 2021 - 12:00 AM

Es hora de que Bucaramanga y Santander conozca la verdad del caso ‘Vitalogic’

Es urgente que recuperemos para los cargos de gobierno figuras como las que surgieron de las primeras elecciones populares, personas desinteresadas, que solo tenían como fin trabajar por el bienestar colectivo, quienes demostraron la capacidad ejecutiva y honestidad que nos llevaron a los primeros lugares de liderazgo nacional.
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Al dejar en firme la Fiscalía la acusación contra el exalcade de Bucaramanga Rodolfo Hernández Suárez y seis implicados más en las presuntas irregularidades en un contrato de asesoría de la Emab, conocido públicamente como el caso Vitalogic, se confirma un nuevo escándalo de marca mayor, derivado de las actuaciones de un mandatario local, de los cuales nunca debimos tener ninguno, pero de los que hemos tenido demasiados en los últimos 20 años.

Hernández Suárez alista su defensa en la recta final de un proceso por presunta corrupción en el contrato de consultoría 096 de 2016, sobre el que la Fiscalía ha asegurado que cuenta con pruebas suficientes para demostrar varias indebidas actuaciones del exalcalde. Esta redacción puedo conocer, por ejemplo, tal como lo sostiene la Fiscalía, que en dicho proceso se habrían presentado hojas de vida falsas, para tratar de favorecer al contratista que habría sido señalado por Henández.

Los bumangueses y santandereanos merecen saber el alcance de la participación del exmandatario en este hecho, pues fueron los bumangueses quienes dieron el respaldo con su voto a la administración de Hernández, bajo la premisa de combatir la corrupción y, de confirmarse la participación del exalcalde en estos hechos, echaría por la borda todo el sustento sobre el cual se erigió su candidatura y posteriormente su alcaldía.

Por supuesto que a Hernández le acompaña la presunción de inocencia, pues no se ha producido fallo alguno en su contra, pero es necesario que este proceso avance y se sepa con claridad qué fue lo que realmente ocurrió en este sonado caso.

Es urgente que recuperemos para los cargos de gobierno figuras como las que surgieron de las primeras elecciones populares, personas desinteresadas, que solo tenían como fin trabajar por el bienestar colectivo, quienes demostraron la capacidad ejecutiva y honestidad que nos llevaron a los primeros lugares de liderazgo nacional. Hoy desafortunadamente, por la dinámica de la política, la historia de Santander, de Bucaramanga y de algunos de los municipios de la región, los nombres de los mandatarios no han sido algo que nos llene de orgullo como antes, ni que hayan hecho con su gestión grandes cambios para la ciudad y para Santander.

Para este fin, es indispensable comenzar por los electores, que son los que deben entender que es su decisión la que lleva o retira de estos cargos a quienes no lo merecen.

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