jueves 25 de junio de 2020 - 12:00 AM

La autopista Piedecuesta-Bucaramanga, un peligroso monumento a la inoperancia oficial

Si en el liderazgo de alcaldías y entidades estuvieran personas comprometidas con la comunidad, habrían concertado una solución definitiva a lo que desde hace años es uno de los reclamos permanentes y más sentidos de los habitantes del área.
Escuchar este artículo

La mejor forma de ver cómo la burocracia va extendiéndose y convirtiéndose en un obstáculo para el progreso y un enemigo para las personas es, por ejemplo, observar la maleza que crece en los separadores de la vía que comunica a Piedecuesta con Bucaramanga. En una gran cantidad de tramos, esa llamada autopista es ya solo una línea de pavimento por la que los conductores maniobran a tientas en medio de altos y tupidos matorrales, que no solo obstaculizan del todo la visibilidad hacia los carriles contrarios o las paralelas que están a los lados, sino que incluso ocupan parcialmente y reducen significativa y peligrosamente los carriles por los que transitan los vehículos.

Esta es una situación que trasciende el aspecto puramente ornamental y que llega incluso a sumar decenas de muertes por accidentes de tránsito que, según lo han establecido después las autoridades, fueron causados por la escasa o nula visibilidad en la vía; otras veces a la maleza se ha sumado el diseño poco técnico de los retornos y también hay sitios en los que ligeros hundimientos en la calzada han causado varios accidentes con víctimas fatales.

Frente a una situación tan delicada, la respuesta de los sucesivos alcaldes de Floridablanca y Piedecuesta es evasiva y simplemente recuerdan que se trata de una vía nacional, razón por la cual quien debe hacer el mantenimiento es el Invías, entidad que también elude su responsabilidad asignándosela a Metrolínea en virtud de un convenio. Pero el ente gestor tampoco reconoce su responsabilidad en el asunto y simplemente ha asegurado, desde hace varios años, que esa función no se le ha asignado formal y legalmente. Y así, año tras año, todos se “tiran la pelota”, y nadie hace mantenimiento a la vía.

Mientras todos dan la espalda al problema, conductores y peatones siguen enfrentándose a una vía de alta velocidad, cada día en peores condiciones de seguridad. Es la dinámica cruel de la burocracia que, en lugar de solucionar los problemas, los dilata, los evade y los empeora, sin importar siquiera que en ello se vaya la tranquilidad y la vida de las personas. Si en el liderazgo de alcaldías y entidades estuvieran personas comprometidas con la comunidad, habrían concertado una solución definitiva a lo que desde hace años, como le consta a este diario, es uno de los reclamos permanentes y más sentidos de los habitantes y frecuentes usuarios de esta vía, tanto en Piedecuesta como en Floridablanca.

editorial
Elija a Vanguardia como su fuente de información preferida en Google Noticias aquí.
Publicado por

Etiquetas

Lea también
Publicidad
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad