miércoles 15 de mayo de 2019 - 12:00 AM

La Casa de Bolívar vuelve a abrir sus puertas

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Preservar la memoria histórica de las ciudades es un reto en épocas actuales donde la cultura parece muchas veces una apuesta de titanes. Pero preservar este patrimonio es una obligación de las ciudades, pues este patrimonio es el relator de la historia de cada urbe, es el testigo del origen de lo que se es hoy y de las etapas que llevaron a este proceso.

Por eso se recibe con gran alegría la noticia de que, tras cuatro meses de trabajo, el Museo Casa de Bolívar, ubicado en el centro de Bucaramanga, vuelve a abrir sus puertas a los santandereanos.

Esta casa, de hermosa arquitectura colonial, permite escapar del bullicio del centro de la capital santandereana, y por un momento viajar en el tiempo. La estructura de tapia pisada fue el lugar donde se hospedó el Libertador Simón Bolívar, en su paso hacia la Convención de Ocaña, que tuvo lugar el 9 de abril y el 10 de junio de 1828 y guarda la historia de la conformación de esta nación. La hermosura de esta casa es el testimonio de una época en la que nacía también la capital santandereana y donde el poder económico y político de la ciudad se asentaba en el centro de la ciudad.

En 1946, la Asamblea de Santander, expidió la Ordenanza número 8 de 1946, por la cual se ordenó al departamento adquirir la casa y designar a la Academia Santandereana de Historia su cuidado y administración. En ella se estableció una biblioteca, un archivo y un museo histórico y arqueológico de Santander.

Pero la centenaria edificación amenazaba ruina. Los techos estaban a punto de caerse, las humedades se apoderaron de sus paredes y así, de la mano del desinterés público, la Casa de Bolívar tuvo que cerrar para ser reparada.

De esta forma la Gobernación, la Alcaldía de Bucaramanga y la Academia de Historia de Santander se unieron para darle un cambio total y tras una inversión cercana a los $900 millones, la estructura fue intervenida.

Pero no fue solo una intervención de su planta física. Las salas de exposición fueron también reacondicionadas. La sala Bolívar, guarda elementos del Libertador en su vida como persona. Allí conocerá sobre sus padres, su esposa, sus tutores y maestros. La segunda sala es llamada Epopeya de El Libertador, conserva objetos relacionados a las campañas libertadoras y batallas que dirigió. La tercera sala está dedicada al paso de Bolívar por Bucaramanga. Aquí conocerá sobre su vida en la capital santandereana y su amistad con Eloy Valenzuela. Y por último está el gran salón, donde reposan elementos de la etnia Guane: cerámicas, textiles, cráneos alargados, momias y utensilios.

Además, se planea hacer exposiciones periódicas.

Ahora viene la responsabilidad de todos de visitar este museo y dejar de dañar sus paredes, como ocurrió el pasado viernes con las marchas en defensa del agua.

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