viernes 28 de enero de 2022 - 12:00 AM

La erosión es hoy un problema de toda el área metropolitana

Si queremos volver a vencer la erosión, en Bucaramanga y el área, debemos recuperar el énfasis científico en la Cdmb, unificar políticas metropolitanas sobre el problema y llevar hacia allí el presupuesto y el esfuerzo humano necesario, como tareas inmediatas y para el largo plazo.

Miles de personas viven en zonas de alto riesgo en la escarpa de la meseta, debido a que, por falta de trabajo en los últimos años, la erosión regresó y revivió el que hace mucho tiempo fue uno de los mayores temores de los bumangueses que veían cómo lentamente se derrumbaban las laderas en las que, sin control alguno de las autoridades, iban asentándose familias que preferían enfrentar ese peligro que la situación de pobreza, marginalidad o desplazamiento que los había dejado sin arraigo alguno.

La creación de la Corporación de Defensa de la Meseta de Bucaramanga, a mediados de los años 60 y el sentido de responsabilidad que acompañó a los alcaldes de Bucaramanga en las tres décadas siguientes, al resguardar la entidad de los apetitos burocráticos de la clase política, permitió una continuidad y un trabajo científico que redujo el problema de la erosión a su mínima expresión y dio a la ciudad liderazgo internacional en esta materia. Pero el clientelismo finalmente se filtró, tomó lo que pudo y los expertos fueron reemplazados por burócratas que hoy nos dejan como balance el resurgimiento de la amenaza.

El ingeniero especialista en Geotecnia Jaime Suárez Díaz, reconocido en Latinoamérica como experto en suelos, al ser consultado por Vanguardia fue mucho más allá del problema como se conoce hasta ahora, para señalar que no solo se necesita un nuevo plan de control de la erosión, sino que este debe tener alcance metropolitano, por lo que recomendó que en la nueva estrategia participen la Cdmb, las alcaldías de Bucaramanga, Floridablanca, Piedecuesta y Girón, acompañados de los cuatro Comités de Gestión del Riesgo del área.

Lo que ha dicho el experto es grave en la medida en que advierte sobre el atraso grande que se tiene en las labores que, en múltiples frentes, debió avanzarse en los años pasados y que nos están llevando a situaciones como la que viven 17 familias en el barrio Nariño, y que muy posiblemente comenzarán a repetirse en varios puntos de la escarpa occidental y oriental de Bucaramanga. Es urgente que se tomen cartas en el asunto, porque el trabajo que falta demanda mucho tiempo y muchos recursos, mientras se pone cada vez en mayor peligro a miles de personas. Si queremos volver a vencer la erosión, en Bucaramanga y el área, debemos recuperar el énfasis científico en la Cdmb, unificar políticas metropolitanas sobre el problema y llevar hacia allí el presupuesto y el esfuerzo humano necesario, como tareas inmediatas y para el largo plazo.

Elija a Vanguardia como su fuente de información preferida en Google Noticias aquí.
Suscríbete

Etiquetas

Publicado por
Lea también
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad