domingo 04 de abril de 2021 - 12:00 AM

La falta de soluciones lleva al transporte en el área hacia una nueva crisis

Según los transportadores, existen 149 ‘terminalitos’ de transporte irregular en el área metropolitana, que no son más que centros de captación de un mercado negro a plena luz del día, invadiendo las ciudades y ofreciendo a los usuarios un sistema absolutamente peligroso y sin responsabilidad legal alguna
Escuchar este artículo

En varias oportunidades nuestros editoriales han advertido a las autoridades tanto administrativas, como policiales y de transporte de Bucaramanga y el área metropolitana de la cada vez más acelerada profundización de la crisis del transporte en los cuatro municipios, por cuenta del crecimiento sostenido e incontrolado de la piratería. Los empresarios y trabajadores legales han hecho varias manifestaciones sobre la grave situación que viven por este fenómeno y su inconformidad al comprobar que ni los gobiernos municipales, ni las entidades responsables del transporte han querido o podido hacer valer la ley.

Esta realidad es evidentemente insostenible para los transportadores legales que son los que viven mayoritariamente una precaria situación económica. Falta poco para que este proceso toque límites irracionales y que el avance de la piratería del transporte en nuestra zona metropolitana sea tanto que logre invertir las cargas y haga que quienes están dentro de la norma sean los que tengan que replegarse a su paso, mientras la autoridad, como ha ocurrido en los últimos tiempos, brille por su ausencia o por su condescendencia con la ilegalidad.

Según los transportadores, existen 149 ‘terminalitos’ de transporte irregular en el área metropolitana, que no son más que centros de captación de un mercado negro a plena luz del día, invadiendo las ciudades y ofreciendo a los usuarios un sistema absolutamente peligroso y sin responsabilidad legal alguna en el caso de un siniestro cualquiera, desde el más leve, hasta el que produce la muerte de uno o los dos ocupantes, como suele ocurrir en el caso de las motocicletas. El deficiente servicio de transporte público legal, por precio, por cantidad de oferta y por calidad del servicio, ha hecho que los usuarios deriven hacia otras posibilidades y allí, gracias a la pasividad de la autoridad, encuentran, además de las decenas de miles de motocicletas, varias posibilidades como buses y taxis que prestan servicios colectivos no autorizados, plataformas ilegales y carros particulares que operan en la misma modalidad de las llamadas ‘motos piratas’.

Los propietarios y conductores de buses y busetas han anunciado un paro indefinido para el próximo 20 de abril, lo que, claro, puede causar un grave trastorno en la movilidad del millón cien mil habitantes del área metropolitana y cuyo desarrollo será responsabilidad de ellos, por la manera como lo adelanten y de las autoridades todas porque es su incapacidad de acción y de acierto lo que nos ha traído a esta situación que puede evolucionar de crisis de transporte a conflicto social.

editorial
Elija a Vanguardia como su fuente de información preferida en Google Noticias aquí.
Publicado por
Lea también
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad