miércoles 03 de junio de 2020 - 12:00 AM

La irresponsabilidad ante la crisis climática

En pocos años habrá más calentamiento, porque las concentraciones continuan aumentando por la quema de combustibles fósiles, sin importar los peligros y daños causados al planeta...
Escuchar este artículo

La región está entrando en una época de lluvias, la que se esperaba que empezara en el mes de marzo, o en abril, está llegando ahora, a finales de mayo. El desorden climático está a la orden del día. No olvidemos que la era geológica llamada Holoceno, que empezó hace más de 10.000 años, ha terminado y estamos entrando a otra distinta, el Antropoceno. El Holoceno tenía condiciones climáticas favorables que permitieron el desarrollo de la civilización humana que conocemos; el Antropoceno, era geológica en la que el planeta está entrando, tiene condiciones ambientales severas, para las que la humanidad no está preparada.

A ello hay que sumarle que la humanidad ha emitido a la atmósfera abundante dióxido de carbono al quemar carbón, petróleo y gas e irresponsablemente ha aumentado en proporciones alarmantes la deforestación para convertir los bosques en pastizales. ¿Las consecuencias? En el futuro enfrentaremos problemas muy graves.

Se espera que en la temporada de huracanes, que está empezando, traiga fenómenos de alta intensidad; habrá grandes inundaciones, la humedad del aire aumentará y este será más caliente. Habrá, además, otros hechos de la naturaleza que afectarán a nuestra civilización y al medio ambiente.

La humanidad ha ignorado y despreciado las señales que el planeta ha enviado y sigue sobreexplotando el medio ambiente. Ello ha hecho que el ambiente que es apto para la especie humana se esté degradando peligrosamente y el aumento de la desertificación es alarmante. Y lo peor está por venir.

Así, en pocos años habrá más calentamiento, porque las concentraciones continúan aumentando por la quema de combustibles fósiles, sin importar los peligros y daños causados al planeta.

Los estudiosos señalan como culpables a las instituciones políticas de los Estados Naciones y a las grandes corporaciones. Y de contera, la civilización depende cada día más de la energía eléctrica, la que proviene, en gran proporción, de combustibles fósiles.

Estamos cerca a llegar al pico más alto de la pandemia; las medidas de control nos hastiaron, no queremos escuchar las señales de la naturaleza y los efectos serán fatales. Guardadas las proporciones, lo mismo ocurre en relación con los factores climáticos. No medimos los peligros, minimizamos las consecuencias del momento, no atendemos lo que el planeta nos advierte.

Si algo dejó claro este aislamiento es que el planeta necesita un respiro, pues la vida reverdeció donde el hombre cesó de contaminar por momentos. Es obvio lo que tenemos que hacer.

editorial
Elija a Vanguardia como su fuente de información preferida en Google Noticias aquí.
Publicado por

Etiquetas

Lea también
Publicidad
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad