martes 16 de marzo de 2010 - 10:00 AM

La justicia tiene la palabra

Durante esta campaña electoral, el país vivió una situación verdaderamente paradójica. Un círculo vicioso de trampas e impunidad, que sólo la justicia puede fracturar.

En los meses previos a las elecciones, la sorpresa de la opinión pública giró en torno a las pocas por no decir insignificantes cifras de denuncias sobre delitos contra el sufragio.

Ante los entes investigadores fueron muy pocas las acusaciones para tratar de destapar campañas tramposas, a pesar de que el país entero sabía que se estaba cocinando un fraude igual o mayor al de las elecciones de 2006. Compra descarada de votos, presiones indebidas y participación ilegal de funcionarios públicos, hacían parte del menú que lamentablemente los colombianos ya conocen de sobra.

Sin embargo, las únicas que parecían no darse por enteradas eran la Fiscalía y la Procuraduría, que esgrimían como disculpa principal la escasez de denuncias formales. Escasez de denuncias formales que los estudiosos del tema atribuyen a la falta de confianza de la ciudadanía en las instituciones fiscalizadoras, así como el escepticismo generalizado por la falta de resultados en la materia, dada la impunidad reinante.

Pero ahora se suma un nuevo elemento a la ecuación.

Es que según Mario Flórez Flórez, coordinador de la Misión de Observación Electoral, MOE, organismo encargado de velar por la transparencia de los comicios, el domingo, por lo menos en el área metropolitana de Bucaramanga, hubo proliferación de denuncias por corrupción a los sufragantes. Compra de votos en efectivo, almuerzos, trashumancia, carrusel de tarjetones con la complacencia de los jurados electorales y hasta licor cuando en teoría regía la ley seca, hacen parte del listado que según el MOE, ya reposa en la Fiscalía.

Ahora, sólo queda pendiente que a diferencia de lo que ha sucedido históricamente, esas denuncias produzcan consecuencias judiciales contra los auspiciadores del fraude, si es que realmente existe la voluntad de quebrarle el espinazo a la corrupción electoral pero sobre todo, devolverle la credibilidad a la ciudadanía en el proceso democrático.

 

Publicado por
Lea también
Publicidad
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad