martes 17 de marzo de 2020 - 12:00 AM

La solidaridad es el antídoto

Lo que nos permite superar la adversidad en mejores condiciones es la solidaridad, pues las acciones fraternales, generosas y consecuentes nos permitirán salir más rápidamente de esta contingencia...
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Con más de 50 casos de contagio confirmados, Colombia comienza a vivir las contingencias derivadas de la pandemia del Covid-19 y a experimentar las condiciones especiales de vida en comunidad que impone aislarse, para evitar que el número de personas enfermas se eleve y sature la red de atención en salud, en el país. Pero, si bien la gente debe comprender la importancia del aislamiento para bloquear al virus, así mismo es necesario entender que permanecer en sus casas, además de una prevención epidemiológica, es un acto de solidaridad.

Debemos tener claro que frente a este tipo de desafíos generales, en los que está de por medio la salud de todos, lo que nos permite superar la adversidad en mejores condiciones es la solidaridad, pues las acciones fraternales, generosas y consecuentes respecto de los demás nos permitirán salir más rápidamente y mejor librados de esta contingencia. El miedo y el avance de los casos de contagio han provocado, en otros países, situaciones absolutamente indeseables y, de hecho, inconvenientes.

Las personas que tienden a acaparar para su uso exclusivo la mayor cantidad posible de alimentos y elementos de higiene no han entendido que el combate a la pandemia solo se gana si en ello participamos todos. No sirve de nada que unos cuantos puedan protegerse adecuadamente, mientras un gran número de personas se mantiene expuesta al contagio, pues tarde o temprano el virus llegará a todas partes. Si, por el contrario, procuramos que todos estemos en posibilidad de permanecer sanos, ganaremos mucho tiempo en la lucha contra el Covid-19 y como comunidad saldremos mucho menos afectados.

Esto, así mismo, tiene que ver con el aislamiento que por ahora se ha recomendado y que, dependiendo del avance del virus, podría determinarse como obligatorio en el país. Hay que entender que esta estrategia busca reducir a su mínima expresión los focos de infección, que eventualmente podemos ser cada uno de nosotros. Por esta razón es crucial que los jóvenes y los niños entiendan que la suspensión de clases no son vacaciones.

El aislamiento debe ser real y debe cumplirse estrictamente, es decir, no salir de sus lugares de residencia sino a diligencias inevitables, como la compra de víveres, medicamentos o situaciones de emergencia. Por ahora, la cuarentena ha sido el arma más eficaz contra la enfermedad en los países por donde ha pasado. Respetémosla.

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