sábado 17 de septiembre de 2022 - 12:00 AM

Las riñas no pueden seguir siendo las protagonistas de nuestras celebraciones

Además del remate de la Feria de Bucaramanga, la ciudad se apresta a celebrar sus 400 años, en los que seguramente se realizarán activiades similares. No se pueden volver a cometer errores por una organización de eventos permisiva, imprudente o demasiado laxa con el consumo de bebidas embriagantes

Como ha ocurrido siempre que, como parte de la Feria de Bucaramanga, se han programado fiestas en tarimas simultáneas en las calles de la ciudad, el pasado fin de semana se registró un aumento significativo en el número de riñas y, en general, de hechos de intolerancia, enfrentamientos entre los ciudadanos, e, incluso, situaciones de violencia intrafamiliar, todo como consecuencia del efecto que el consumo de alcohol, principalmente, que se da en alto grado en este tipo de convocatorias masivas en las que, además, las autoridades suelen ser superadas por la cantidad de asistentes.

Las cifras oficiales dadas a conocer a comienzo de semana, dejan ver con facilidad la imposibilidad de controlar estas verbenas: la Policía recibió 10.870 llamadas de ciudadanos que reportaron, entre otros problemas, 498 riñas, 253 casos de alteración de la comunidad y 161 hechos de violencia intrafamiliar. Como puede verse, la capacidad de respuesta de la institución policial se lleva al máximo posible en estas situaciones, lo que, de paso, nos da a entender que si en cualquiera de los lugares donde está concentrada la gente, se da una situación de violencia generalizada, la posibilidad de una tragedia es alta, pues la respuesta de la autoridad puede ser lenta e insuficiente.

Este fin de semana estamos nuevamente ante convocatorias a fiestas populares, en las que se promueve el consumo de bebidas alcohólicas, en sitios en los que se hace muy difícil, por ejemplo, ejercer el control del porte de armas, que puede ser uno de los desencadenantes de alteraciones graves del orden público. El último fin de semana, por ejemplo, los agentes lograron detectar a 478 personas armadas, un número seguramente muy inferior al que debió presentarse entre todos los asistentes a los eventos populares.

Queremos hacer un llamado oportuno a las autoridades municipales para que consideren los hechos ocurridos al final del Megaconcierto y el aumento de las riñas en estos dos fines de semana.

Además del remate de la Feria de Bucaramanga, la ciudad se apresta a celebrar sus 400 años, en los que seguramente se realizarán activiades similares. No se pueden volver a cometer errores por una organización de eventos permisiva, imprudente o demasiado laxa con el consumo de bebidas embriagantes.

Elija a Vanguardia como su fuente de información preferida en Google Noticias aquí.

Etiquetas

Publicado por
Lea también
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad