miércoles 15 de enero de 2020 - 12:00 AM

Legislación y tecnologías: el caso Uber

Lo cierto es que urge, en el caso del transporte como en muchas otras áreas, que la ley marche a un ritmo suficientemente veloz para que el país no obstaculice los adelantos tecnológicos, o, al contrario, ocurra que por favorecer tales avances se cree una situación de ilegalidad e injusticia para los colombianos, en cualquier campo.
Escuchar este artículo

Desde múltiples espacios virtuales todos disfrutamos hoy de los avances de la tecnología, que se traducen en el desarrollo de dispositivos y equipos de toda índole que nos facilitan la vida; así mismo nos beneficiamos de gran cantidad de servicios que, o bien no existían hace pocos años, o se prestaban de formas mucho menos eficientes, entre ellos el servicio de transporte personal conocido genéricamente como Uber.

La disputa legal entre la plataforma multinacional y el Gobierno ha dejado hasta ahora la sensación de que las autoridades colombianas no aceptan de muy buena manera estas nuevas tecnologías, a pesar de que el presidente Duque promovió intensamente la llamada economía naranja en su campaña, pero, según lo declarado ayer por la ministra de transporte, esto no es tan cierto en tanto, según la funcionaria, hoy operan en el país 25 plataformas similares a Uber, lo que indicaría no tanto que se le quiera cerrar el paso a la multinacional, sino que esta no quiere someterse a lo que estipula la ley.

Pero, si bien esto es cierto, no lo es menos el hecho de que la legislación colombiana, en este caso el Código Nacional de Tránsito Terrestre o Ley 769 de 2002, se ha rezagado tanto de la realidad del transporte hoy, como de las necesidades que plantean las nuevas tecnologías en su campo de regulación. Esto lleva a que el usuario se mueva en una zona oscura en la que la legalidad es lo menos visible, pues no sabe cuáles plataformas son legítimas, o sufre la evidente impunidad ante numerosas violaciones de los taxistas, además de que ve funcionar sin control alguno una cada vez más amplia red de transporte pirata en motos y carros en pésimas condiciones técnico-mecánicas.

Todo esto ha quedado a la luz con la polémica de Uber que ahora se trasladará al congreso que tramitará pronto el proyecto de ley que busca regular las plataformas tecnológicas de transporte, proyecto que ya ha agitado las redes sociales, luego de la decisión de Uber de abandonar el país. Lo cierto es que urge, en el caso del transporte como en muchas otras áreas, que la ley marche a un ritmo suficientemente veloz para que el país no obstaculice los adelantos tecnológicos, o, al contrario, ocurra que por favorecer tales avances se cree una situación de ilegalidad e injusticia para los colombianos, en cualquier campo.

editorial
Elija a Vanguardia como su fuente de información preferida en Google Noticias aquí.
Publicado por

Etiquetas

Lea también
Publicidad
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad