miércoles 06 de enero de 2010 - 10:00 AM

Libertad para los criminales

La opinión pública nacional está indignada. Y es que a pesar de que se sabe que la justicia en Colombia es prácticamente sinónimo de impunidad, tres sucesos de los últimos días volvieron a dejar en evidencia el porqué a esa rama se le puede responsabilizar de muchos de los problemas que a diario se devoran al país.

En apenas una semana, tres casos de connotación  nacional que implican la puesta en libertad de individuos que no solo han delinquido sino que son un peligro real para la sociedad, desnudaron tres de las muchas falencias que caracterizan a la Fiscalía y los tribunales.

El empresario barranquillero que luego de asesinar a su ex esposa no pasó ni un día en un calabozo; el sindicalista que fue capturado en un campamento de las Farc que también pudo salir a la calle sin problemas y el esmeraldero que por vencimiento de términos igualmente recuperó su libertad pese a su peligrosidad, son apenas tres ejemplos de lo que sucede a diario en Colombia.

En otras palabras, lentitud en los procesos, decisiones bastante sospechosas y fallas de procedimiento, son las falencias que a pesar de que se repiten una y otra vez, no son abordadas con soluciones que permitan mantener a los criminales en las cárceles.

Es que ese es precisamente otro de los despropósitos de la justicia. Si se tiene en cuenta que resulta bastante difícil lograr la captura de innumerables delincuentes debido a la falta de efectividad de las autoridades y si en las escasas ocasiones en que se logra, los jueces y los fiscales yerran tan aparatosamente, no queda difícil explicar el porqué a este país la criminalidad le está ganando la guerra.

Guerra que no solo se traduce en inseguridad generalizada, sino en otros delitos como la corrupción que arrasa los presupuestos públicos y que opera a sus anchas patrocinada por la impunidad reinante.

Como en tantos otros problemas que enfrenta la nación, los diagnósticos están hechos y las causas son ampliamente conocidas. Sólo falta la voluntad real para aplicar las medicinas del caso, pero ese es otro impedimento que merece tratamiento aparte.

 

Publicado por
Lea también
Publicidad
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad