domingo 05 de julio de 2009 - 10:00 AM

Lo que pone en evidencia Honduras

El enfrentamiento entre las cabezas de las tres ramas del Poder Público en Honduras, luego de un lapso en ebullición, estalló a finales de la semana pasada cuando le fue dado un golpe al Presidente legítimo, José Manuel Zelaya. De entonces a hoy Iberoamérica ha estado pendiente del desarrollo de las cosas en ese país centroamericano y de algo que tal crisis desnuda: la realidad de la democracia en América Latina.

La reacción de los países de América y de Europa fue rápida y unánime, lo mismo que la de la OEA, la ONU, la Unión Europea, el SICA, la CARICOM y la ALBA. Nadie ha reconocido al nuevo gobierno hondureño. Todos están de acuerdo en que se restituya al presidente legítimo al poder. Pero, ¿cuál será la actitud de los actores internacionales en el hipotético caso de que el señor Zelaya retorne al mando e insista en el desafío a las instituciones competentes?
Más allá de lo episódico, el caso Honduras pone en evidencia muchas aristas del momento histórico que viven los países de América Latina. En ellos se ha luchado para que se fortalezcan las instituciones democráticas, pero los hechos demuestran que la democracia en el subcontinente tiene más sombras que luces ya que hay frecuente inestabilidad, reiterativas agresiones e irrespeto a la separación de las  ramas del Poder Público y numerosos intentos de manipular las instituciones democráticas.

En los países iberoamericanos hay un marcado presidencialismo, el que es eficaz vehículo del caudillismo y provoca una excesiva  concentración de poder en la cabeza de la Rama Ejecutiva.

En Hispanoamérica se está haciendo uso excesivo y peligroso de instituciones democráticas tales como los plebiscitos y los referendos, para con ellos favorecer las intenciones de los caudillos de perpetuarse en el poder y así lesionar y provocar la fractura misma de la democracia.

La calidad de la democracia en muchos países del subcontinente es pobre, más electoral que real; se ha distorsionado el papel de las mayorías electorales pues se tiende a creer, incorrectamente, que la voluntad de las mayorías es la democracia. No se ha entendido que en una democracia lo fundamental es la preservación y el fortalecimiento de las instituciones democráticas, que lo básico es la institución y no el líder.

Así, hoy en América Latina hay más caudillismo que democracia real. Por eso con facilidad se viola el constitucionalismo liberal, se modifican, alteran y deslegitiman instituciones y procedimientos democráticos.

Y algo digno del teatro del absurdo. Con facilidad quienes ayer fueron golpistas, hoy posan de celosos guardianes del orden constitucional, para fortalecerse como caudillos.

La crisis de Honduras, además, pone a la OEA contra la pared y es muy probable que este organismo y la Carta Democrática Iberoamericana, resulten golpeados, mermados, mientras se fortalece la ALBA.

Es pues mucho es lo que pone en evidencia el caso Honduras y aún no sabemos cómo termine, ni que más desnude.

Publicado por
Lea también
Publicidad
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad