miércoles 24 de noviembre de 2021 - 12:00 AM

Mejoramos en inglés, pero nos queda un largo trecho

Nuestro departamento podría proponerse objetivos más ambiciosos si la enseñanza del inglés estuviera en verdad inmersa en todos los procesos educativos, pero con las calidades docentes y metodológicas que se requieren
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En tiempos previos a la globalización que vivimos, el estudio del inglés era prácticamente una profesión, se adelantaba en institutos especializados, con un pénsum prolongado, profesores estadounidenses en su mayoría y altos costos. Así mismo, el conocimiento avanzado de ese idioma era privilegio de pocos y su dominio ofrecía escasas y bien remuneradas opciones laborales. Hoy, la situación es radicalmente distinta, el conocimiento del inglés es una necesidad básica aún desde los primeros años de escolaridad, las alternativas para conocer el idioma existen por centenas en la Red, además de las presenciales; el contacto con sociedades y culturas que tienen ese lenguaje como nativo o principal está, también gracias al internet, al alcance de todos. En pocas palabras, el inglés es hoy el idioma en el que habla el mundo permanentemente, con el que se entienden los profesionales, en el que se dan los intercambios culturales de toda índole, en el que se cierran millones de negocios. Es el idioma en el que se acuerdan sociedades transnacionales sin que nadie tenga que moverse de su lugar de origen, entre tantos otros usos. De aquí que hoy el conocimiento de esta lengua está muy lejos de ese privilegio de hace unos años, y ahora es necesario plantearlo como un proyecto para las comunidades, un objetivo prioritario del sistema educativo en su conjunto y una herramienta básica en cualquier clase de agremiación, negocio o emprendimiento.

Hoy no hablamos de una persona que perfeccione el inglés, sino que debemos pensar en sociedades bilingües, cuando menos, capaces de desplegarse por la web e impulsar por allí grandes proyectos de desarrollo público y privado. De todo esto se deduce claramente la importancia de que en los resultados de la edición 2021 del Índice de Dominio del Inglés de Education First, Bucaramanga haya sido una de las dos únicas ciudades colombianas que obtuvieron una clasificación de ‘dominio moderado’ de inglés, por ahora el más alto del país.

Si bien esto, por un lado, significa que Colombia debe superarse mucho en materia de enseñanza del inglés, nos muestra que estamos progresando a un ritmo suficiente para destacarnos en el país. Sin embargo, aún falta camino por recorrer. Es necesario hacer del estudio masivo del inglés una política concreta y un propósito gubernamental, que nos ponga en unos niveles de competitividad verdaderamente importantes para Santander. Nuestro departamento podría proponerse objetivos más ambiciosos si la enseñanza del inglés estuviera en verdad inmersa en todos los procesos educativos, pero con las calidades docentes y metodológicas que se requieren para llegar a ser verdaderamente bilingües.

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