miércoles 12 de agosto de 2009 - 10:00 AM

Presos en club de lujo

Infinidad de veces se ha dicho, que la capacidad de asombro de los colombianos se encuentra copada. Y la causa del fenómeno es fácil de discernir.

Simplemente son tan numerosos los escándalos del sector público y tan frecuente su ocurrencia, que a la opinión pública nacional es poco lo que todavía la extraña.

Sin embargo, por estos días un nuevo capítulo de esa vieja y tenebrosa historia de alianzas entre funcionarios del Estado y grupos criminales, tiene asombrado al país. Y ya no por cuenta de su captura hace unos meses o más aún, de que se trate del hermano del ministro del Interior, Fabio Valencia Cossio. No.

El motivo de la incredulidad ciudadana y más que incredulidad, indignación, se debe a las denuncias realizadas por la misma Fiscalía según las cuales Guillermo León Valencia Cossio, acusado de trabajar para el narcotráfico desde su antiguo puesto en la Fiscalía, goza, a pesar de todas las pruebas que lo incriminan, de unos lujos en sus condiciones de reclusión. Lujos que evocan el tristemente conocido encierro de Pablo Escobar en su cárcel privada de La Catedral en cercanías a Medellín, a finales del siglo pasado.

Sin lugar a dudas, las denuncias son demasiado graves. Que se traslada a sus audiencias ante la justicia en vehículos del ministerio del Interior, del cual precisamente su hermano es jefe de cartera. Que cuenta con masajistas profesionales, teléfonos a su disposición y lo que es peor, libertad de circulación aún no explicada, son revelaciones que deberían tomarse mucho más en serio de lo que se ha hecho hasta el momento, precisamente por tratarse del hermano de quien en teoría debe ayudarle al Presidente de la República a manejar todo lo relacionado con los asuntos del gobierno.

Es que el mensaje que se le envía al país y al mundo, es funesto. Según lo que está sucediendo, Guillermo Valencia Cossio, quien ocupaba un cargo de importancia en la Fiscalía que presuntamente utilizó para ponerlo al servicio de personas al margen de la ley, en lugar de ser juzgado con mayor severidad por haber defraudado la confianza pública, cuenta con unos privilegios escandalosos por ser precisamente hermano del Ministro del Interior que entre otras cosas, también ostenta el cargo de Justicia.

En repetidas ocasiones, tanto este espacio editorial como muchos otros analistas y formadores de opinión, han expresado su preocupación por la permanencia de Fabio Valencia como ministro del Interior y Justicia, ante el proceso que enfrenta su familiar directo.

Ahora, esa situación ha evolucionado. Y es que si se llegara a comprobar cualquiera de las acusaciones hechas por la Fiscalía en cuanto a las prerrogativas que gozaría su hermano, el Ministro debería definitivamente dejar su cartera. Así sea por dignidad pero sobre todo, por respeto hacia el país entero.

Publicado por
Lea también
Publicidad
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad