martes 29 de diciembre de 2009 - 10:00 AM

Reacción tardía

En días pasados, el 23 de diciembre, el Gobierno decretó el estado excepcional de emergencia social en todo el país para tomar medidas cuyo fin es conjurar la crisis que vive el sistema de la salud, cuyas finanzas están resentidas por los billonarios recursos que deben destinarse para atender servicios del sistema de seguridad social en salud que no están contemplados en el Plan Obligatorio de Salud (POS). Tal decisión había sido anunciada desde hace cerca de 40 días por el Presidente Uribe Vélez.

El país comenzó a percatarse de la profundidad de la crisis cuando hace cerca de dos meses las EPS usaron los medios de comunicación para advertir que el sector de la salud estaba en estado de insolvencia por el crecimiento explosivo de los gastos en medicamentos, insumos y procedimientos que no están dentro del Plan Obligatorio de Salud (POS) de los regímenes contributivo y subsidiado, y de los recobros que deben hacer al Fosyga y a los departamentos. Desafortunadamente el ministro de la Protección Social en ese momento expresó ideas superficiales, desconectadas de la realidad, poco inteligentes, con el propósito de bajarle el tono a la grave denuncia que se había hecho. La actuación del doctor Palacio fue bastante desatinada.

Lo racional hubiera sido abrir un debate y tomar decisiones luego de que el país mismo asimilara la verdadera dimensión de la delicada crisis que tan importante sector vive. Pero la administración Uribe Vélez optó por no aceptar en público la situación mientras diseñaba la estrategia de aumentar los gravámenes y cargas tributarias que pagan los colombianos.

El problema de la salud es complejo. Sus aristas principales son consecuencia de no haber en el país un Ministerio de Salud dedicado  a tan importante servicio público, sumado a la desviación de recursos, el alto costo de los medicamentos, insumos y procedimientos quirúrgicos, los tropiezos de los recobros al Fosyga y el más sucio y generalizado de todos: la corrupción que ronda en torno a la salud.

Las medidas anunciadas por el gobierno han desatado una aguda polémica y desafortunadamente quien debe convocar fuerzas y encabezar la toma de decisiones para enfrentar el problema está desgastado y no ha sido lúcido en su gestión, el ministro de Protección, Diego Palacio.

Siete años tuvo la administración Uribe Vélez para tomar oportunamente medidas que impidieran que el sector salud cayera en el estado de insolvencia en que hoy se encuentra pero la demostración de que no ha habido inteligencia en la forma de dirigir y controlar a quienes están dedicados a la salubridad pública es que se dejó que se llegara al borde del colapso. Y las decisiones han sido aumentar los impuestos que pagan los colombianos. Pero ¿y qué medida eficaz se tomará para ponerle real coto a la corrupción, enfermedad que tiene corroído por muchos lados al sistema de seguridad social en salud?

Publicado por
Lea también
Publicidad
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad