Una auditoría realizada por un equipo financiero reveló que durante 2010, 2011 y gran parte de 2012, la Empresa de Aseo de Bucaramanga, Emab, registró pérdidas operacionales que superaron los $3.400 millones, debido al polémico contrato suscrito con Proactiva Chicamocha S.A. para el apoyo en la recolección de basuras en la ciudad.

Publicado por: Jineth Prieto/VANGUARDIA LIBERAL
La cifra se dio a conocer durante una de las audiencias que lleva a cabo el Juzgado Segundo Administrativo de Bucaramanga dentro de la acción popular interpuesta por la contralora de la ciudad, Magda Milena Amado Gaona, quien pidió que se diera por terminado el controvertido acuerdo, que estuvo ad portas de quebrar a la empresa el año pasado.
“Esa prueba ratifica la posición que siempre ha tenido la Contraloría sobre los perjuicios que está causando ese contrato sobre el patrimonio de la Emab. Con esto queda aún más en evidencia que el esquema financiero que se utilizó es perjudicial para la entidad y que en esa medida conlleva a un daño fiscal para la ciudad”, indicó Juan Carlos Ciliberti, jurídico de la Contraloría de Bucaramanga.
Específicamente, el juzgado estudia la posibilidad de declarar nulo el contrato 048 del 22 de octubre de 2010, que con las cláusulas con las que quedó estipulado le generó un hueco financiero que aumentó sus pérdidas en un 450%.
Estos hechos fueron denunciados por la Unidad Investigativa de Vanguardia Liberal, que relató detalladamente cómo se suscribió el contrato para presuntamente lograr la quiebra de la Emab.
Pese a las reiteradas solicitudes por parte de la Contraloría, el contrato aún no ha sido terminado, y aunque continúa vigente con varias modificaciones logradas por la actual Alcaldía de Bucaramanga, sigue siendo perjudicial para la entidad.
“Nosotros hemos demandado ese contrato ante todos los entes de control. Y aunque ya han existido unas modificaciones que lograron un equilibrio financiero en la empresa, aún representa pérdidas y está impidiendo que la Emab pueda crecer. Creemos que la única solución es acabarlo”, señaló Neftalí Osorio, presidente del Sindicato de la Emab.












