lunes 03 de octubre de 2016 - 6:59 AM

Colombia dijo NO, ¿qué sigue ahora?

Con una estrecha diferencia, los colombianos que no apoyaban los acuerdos alcanzados en Cuba fueron mayoría en el plebiscito.

En una jornada de votación que transcurrió en calma en todo el país, los colombianos votaron No y negaron refrendar los acuerdos de paz firmados con el Gobierno y la guerrilla de las Farc.

Con solo 53 mil 894 votos de diferencia y una abstención del 62,5%, se impuso el sufragio de quienes rechazaron los acuerdos que durante cuatro años se construyeron en La Habana entre los líderes de la guerrilla y los representantes del Gobierno, encabezados por Humberto de la Calle.

La votación final fue de 6’377.482 por el Sí y 6’431.376 por el No, lo que de nuevo deja también un gran cuestionamiento al trabajo de las firmas encuestadoras, pues todas daban por ganador al Sí. Los departamentos que tuvieron la mayor votación por el No fueron Casanare (71,14%), Meta (63,58%) y Antioquia (62%). Un 55,64% de los santandereanos votó también por el No. En contraste, los municipios golpeados mayoritariamente por el conflicto como Apartadó, Toribío, San Vicente del Caguán, entre otros, votaron Sí. Un caso para destacar fue el de Bojayá, donde ocurrió la masacre de las Farc en 2002 que dejó 119 muertos y  en  donde el 95,78% votó por el Sí. 

Aunque el resultado tomó por sorpresa a analistas políticos y a la comunidad internacional, demostró que los 52 años de conflicto han significado un profundo rechazo del país a las Farc. Los resultados dejan claro que la guerra ha dejado muchas heridas que aún están abiertas y por las cuales los colombianos no estuvieron dispuestos a entregarles a las Farc penas alternativas. Para algunos analistas, el perdón ofrecido por las Farc fue tardío y no logró convencer a buena parte de los colombianos de su intención de reconciliación.

Así mismo, los resultados electorales demuestran una profunda desaprobación al gobierno del presidente Juan Manuel Santos. Muchos colombianos interpretaron este plebiscito como un Sí o No a la gestión del presidente Santos, que no logró desligar la mala imagen de su gobierno al alcance de los acuerdos de paz. 

El fantasma de Venezuela

Otro de los factores que influyó en que el no se impusiera en el país fue el temor generalizado de que al convertirse las Farc en un grupo político, la izquierda pudiera llegar al poder y convertir a Colombia en un país socialista, como Venezuela.     

Este factor, aunado a una gran fuerte propaganda negra que plagó las redes sociales de informaciones en su gran mayoría mentirosas y que hablaban de beneficios desmedidos a las Farc y de imposiciones económicas a los colombianos para sostener el posconflicto, llenaron de temor a muchos electores.

Queda ahora un país polarizado, que espera saber qué pasará con los acuerdos y el papel que jugará la oposición, ante la reiteración del líder de la guerrilla, Rodrigo Londoño, alias ‘Timochenko’, de querer entregar las armas, y el presidente Juan Manuel Santos, de insistir también en el diálogo. 

Lo que viene

Con unos resultados inesperados, el No se impuso en Colombia. Con una diferencia de un poco más de 53 mil votos, el No le ganó ayer al ‘Sí’, en el plebiscito que buscaba refrendar los acuerdos alcanzados en La Habana, Cuba, entre el Gobierno y las Farc, y deja al país en la incertidumbre.Al finalizar el día, quedó demostrado  que el panorama de lo que viene para Colombia no es claro.

El máximo líder de las Farc, Rodrigo Londoño Echeverri, afirmó anoche que pese a los resultados adversos del plebiscito, la insurgencia se sostiene en su intención de lograr la paz. “Las Farc-EP mantienen su voluntad y reiteran su disposición de usar solamente la palabra como arma de construcción hacia el futuro. Al pueblo colombiano, que sueña con la paz, que cuente con nosotros”, destacó Londoño, quien dejó abierta la posibilidad de la guerrilla de convertirse en un movimiento político legal al anunciar que, “el reto como grupo político es todavía más grande y nos requiere más fuertes para construir la paz estable y duradera”.

También afirmó que  “el poder destructivo de los que siembran odio y rencor” influyó en la opinión de la población.Por su parte, en una corta alocución, el presidente Juan Manuel Santos reconoció anoche que el No ganó “por un estrechísimo margen”. Sin embargo, dejó en firme su propósito de trabajar por la paz en el país, por lo que ratificó que el cese al fuego bilateral seguirá vigente en el territorio nacional. “No me rendiré. Seguiré buscando la paz hasta el último minuto de mi mandato”, dijo el Presidente.

Además, anunció el paso que dará hoy el Gobierno frente a lo decidido por los ciudadanos, el cual será un diálogo con quienes promovieron el No: “Mañana (hoy) mismo convocaré a todas las fuerzas políticas –y en particular a las que se manifestaron por el No– para escucharlas, abrir espacios de diálogo y determinar el camino a seguir”.

Así pues, Santos determinó que hoy viajen a La Habana, Cuba, el jefe negociador del Gobierno, Humberto de la Calle, y el alto Comisionado de Paz, Sergio Jaramillo, para que ellos mantengan informada a la delegación de las Farc de lo que se proponga en ese “diálogo político”.

Por su parte, la guerrilla del Eln señaló, a través de Twitter, que, “a pesar de los resultados adversos, los colombianos debemos continuar luchando por la paz con transformaciones”.“Llamamos a la sociedad colombiana a continuar buscando salida negociada al conflicto armado”, dijo el Eln, que también busca iniciar un diálogo formal con el Gobierno.


Quién ganó

* Indiscutiblemente ganó el expresidente y senador Álvaro Uribe Vélez, quien lideró la campaña del No en todo el país y se opuso radicalmente a la refrendación de los acuedos de paz firmados con la guerrilla de las Farc.

* El triunfo del No en el plebiscito es un logro  del Centro Democrático, partido que tomó la vocería de la oposición a los diálogos y del que se espera ahora un papel protagónico en el futuro de las negociaciones con las Farc. En su alocución presidencial, Juan Manuel Santos invitó a sus protagonistas a reunirse a partir de hoy lunes y tratar de sacar del limbo al acuerdo de paz.

* El exprocurador Alejandro Ordóñez Maldonado, quien tras su salida de la Procuraduría por un fallo de nulidad de su reelección, se adhirió a la campaña del No, y quien le agregó al discurso de rechazo al plebiscito una supuesta defensa de la familia, al afirmar que la ideología de género sería incluida en los acuerdos de paz.

* Las iglesias cristianas y los políticos vinculados a estas iglesias, que tomaron las banderas de la “defensa de la familia”, que según ellos se vería afectada por la entrada en vigencia de los acuerdos, pues de manera reiterada se afirmó que el acuerdo de paz con las Farc incluirá una ideología de género, lo cual, a pesar de ser negado por los analistas, quedó en el imaginario de los seguidores cristianos.

* Los partidarios del No; aunque las encuestas nunca dieron por ganadora a esta opción, se mantuvieron firmes en su intención de rechazar los acuerdos y finalmente fueron los grandes ganadores de la jornada.

* La Registraduría Nacional, que logró montar unas elecciones sin contratiempos en muy poco tiempo. 

Quién perdió

*El presidente Juan Manuel Santos, quien le apostó todo su caudal político a las negociaciones de paz con las Farc, incluso a costa de su popularidad, y su apuesta finalmente no fue aceptada por los colombianos. Su imagen queda completamente debilitada y con muy poco margen de maniobra en los dos años restantes de gobierno. Ante este panorama de baja popularidad, iniciativas esenciales para su gobierno como la Reforma Tributaria dificilmente podrán salir avantes, o al menos no sin resentir aún más su decaída imagen.

* El equipo de Gobierno, ya que a pesar de las altas calidades de los negociadores de paz, su discurso no logró calar lo suficiente en la población para llevarla a votar mayoritariamente por el Sí. 

* Los promotores del Sí distintos al equipo de Gobierno, pues no lograron desligar la imagen del plebiscito del gobierno Santos y no pudieron romper el imaginario de un gran sector de la población de que votar por el Sí era apoyar la gestión del presidente Juan Manuel Santos.

* La guerrilla de las Farc, pues su anhelo de convertirse en un grupo político y de una justicia alternativa quedó por el momento en un limbo jurídico. Quedó claro con el resultado en las urnas que la aprobación popular del que la guerrilla ha hecho alarde durante décadas no es real y que, por el contrario, existe un profundo rechazo del país hacia ellas.

* Las firmas encuestadoras, ya que ninguna logró siquiera acercarse a lo que sería la decisión definitiva del país en el resultado final del plebiscito por la paz. Una vez más, la distancia entre las encuestas y los resultados finales pone en entredicho la importancia que se le ha prestado en el país a los resultados de las encuestas.

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