domingo 12 de abril de 2009 - 10:00 AM

'El Procurador no duerme tranquilo'

Admitiendo que su ambición de poder la llevó a vender su voto de reelección, aceptando que se retractó de sus denuncias de ‘parapolítica’ en Santander, anunciando un libro de la ‘Yidispolítica’ y denunciando que la meritocracia es una farsa, así como las últimas decisiones del Procurador General, Alejandro Ordóñez, Yidis Medina habló con Vanguardia Liberal desde su residencia en Bogotá, donde paga una condena por cohecho.

La ex congresista calificó como un funcionario 'irresponsable' al Procurador General, Alejandro Ordóñez, quien absolvió al embajador en Italia, Sabas Pretelt de la Vega y al Ministro de Protección, Diego Palacio dentro del escándalo conocido como la ‘Yidispolítica’.

'Creo que su conciencia está muy intranquila', precisó Medina, al criticar la decisión del Ministerio Público, a pesar del fallo condenatorio que la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia profirió contra ella y la reciente petición de condena que contra el ex congresista, Teodolindo Avendaño, hiciera un procurador delegado ante la Corte Suprema.

preguntas y respuestas

VANGUARDIA LIBERAL: ¿Qué piensa del fallo del Procurador  General Alejandro Ordóñez, que exonera del delito de cohecho al ex ministro del interior, Sabas Pretelt De la Vega y al ministro de la Protección Social, Diego Palacio?  

YIDIS MEDINA: Con este fallo el Procurador descubrió que el agua moja. Él asegura que Yidis Medina dijo mentiras, pues lógico, yo dije mentiras. A la Corte, al Consejo de Estado y a la Procuraduría entre 2004 y 2005 les dije mentiras. En ese momento estaba protegida por el Gobierno que me pagaba abogados para decir mentiras.

V.L.: El fallo habla de 'duda razonable' para absolver a los ministros; es decir, no habría una prueba que demuestre que cometieron un delito. ¿Eso es cierto?

Y.M.: Cuatro años después confesé mis faltas, estoy condenada por ellas. Dije la verdad y la soporté con pruebas. Por eso se iniciaron todas las investigaciones. Además, ahí están las pruebas.

V.L.: ¿Cree usted que el ex procurador Edgardo Maya, según la Revista Semana, dejó engavetada una sanción disciplinaria mediante la cual inhabilitaba para ejercer cargos públicos durante varios años a los ministros absueltos luego por Ordóñez?

Y.M.: La Procuraduría de Edgardo Maya Villazón, teniendo todas las pruebas, no emitió ningún fallo. En cambio le dejó la ‘papa caliente’ al Procurador Ordóñez, quien sacó una sentencia absurda. Este es el único país del mundo donde el cohecho se hace con una sola persona. Según esa decisión, yo iba a las instituciones y les decía a los funcionarios de las oficinas jurídicas que me nombraran a las personas que recomendaba y ellos me obedecían.

V.L.: Con estos antecedentes, ¿qué procurador le genera más confianza?  ¿Ordóñez o Maya?

Y.M.: Ninguno.

V.L.: Entonces, ¿qué lectura le hace a la decisión de la Procuraduría de exonerar a los ministros y solicitar la condena del ex congresista Teodolindo Avendaño por los delitos de cohecho propio y enriquecimiento ilícito?

Y.M.: Es absurdo que el Procurador Primero Delegado ante la Corte Suprema de Justicia, un funcionario de menor rango que el Procurador General de la Nación, reconozca que sí hubo delito como lo denuncié y por eso pida que se condene a Teodolindo Avendaño. Mientras tanto, el Procurador General no cree en mis denuncias. En este proceso se ve que hay obstrucción del Gobierno. En este proceso hay pruebas que no se tuvieron en cuenta.

V.L.: ¿Conocía al Procurador, que al igual que usted, es de origen santandereano?

Y.M.: Conocía sus actuaciones en diferentes cargos de la justicia. No sé por qué actúa de esa manera. Creo que su conciencia está muy intranquila. Creo que el Procurador no duerme tranquilo.

Clase política

V.L.: ¿Usted cree que con el caso de llamada ‘Yidispolítica’, la conclusión que les queda a los colombianos es que la clase política es sucia?  

Y.M.: En mi caso, reconozco los errores y le he dicho al país que me perdone. No creo que mi verdad sea una vergüenza para Santander. A muchos uribistas de Santander les gustó mi voto con cohecho por la reelección. Hoy deben estar bravísimos conmigo, pero son unos hipócritas, porque ellos saben que digo la verdad.

V.L.: ¿Por qué se dejó comprar su voto para la reelección presidencial?

Y.M.: Tal vez por falta de experiencia y por ambiciosa. Me equivoqué porque no debí dejarme comprar la consciencia. Cometí un error y lo estoy pagando. Reconozco que hay santandereanos que se sienten mal porque cometí este error.

V.L.: Usted que conoce cómo se hace política, acepta entonces que en la política la práctica de comprar consciencias es más una regla que una excepción.     

Y.M.: Creo que sí. Hay gente que cae de buena fe por querer crecer en la política, mientras otros se creen más sagaces y atropellan a las personas.   

V.L.: ¿Si pudiera calificar a los políticos santandereanos de uno a cinco, uno la más baja calificación y cinco la mejor, cuánto se merecían los políticos santandereanos?

Y.M.: Tres.

V.L.: ¿Los pasa?

Y.M.: Sí, de todas formas hay políticos buenos en Santander.   

V.L.: Déme nombres…

Y.M.: No me gustaría nombrar ninguno para que no digan luego que estoy apoyando un complot contra el Gobierno por hablar de determinado político. Me abstengo.  

Casos Díaz y Avendaño  

V.L.: Usted fue llamada a rendir versión en el proceso contra el ex congresista Iván Díaz Mateus en la Corte Suprema de Justicia. Él fue su jefe político y a quien reemplazó al momento de votar la reelección presidencial. ¿Mateus participó del cohecho?   

Y.M.: De Iván Díaz Mateus tengo los mejores conceptos como político en Santander.

V.L.: Pero se asegura que participó en reuniones para la compra del voto.  

Y.M.: Si asistió a alguna reunión con el Gobierno fue porque él quiso. Es más, el día que me posesioné me dejó sola, ni siquiera me explicó cómo se hacía una ponencia en el Congreso. Otra cosa es que la Corte Suprema de Justicia le pregunte por su presencia en algunas reuniones. Él tendrá que dar las explicaciones.     

V.L.: ¿Iván Díaz Mateus es un buen político?

Y.M.: Sí.

V.L.: ¿Por qué la justicia lo tiene privado de la libertad?

Y.M.: Es una decisión de la Corte Suprema de Justicia, que respeto.

V.L.: ¿En qué momento se dañó la relación con Teodolindo Avendaño, porque hace un año ustedes anunciaban que publicarían un libro contando los secretos de la ‘Yidispolítica’?

Y.M.: Se dañó cuando estalla el escándalo de la ‘Yidispolítica’. Él era una persona que iba a mi oficina en Bogotá, venía a mi casa y le hacía almuerzos. Él se quejaba porque a su hijo lo sacaron de Findeter. Yo en solidaridad le decía que llamara e insistiera. Iba y volvía de Palacio. Yo creo que sí le cumplieron en muchas cosas. Fui la persona que escogieron como garante para la compra de la notaría 67. Cuando me capturan y voy a la Cárcel del Buen Pastor, se rompe la comunicación.

V.L.: ¿Teodolindo ha dicho la verdad?

Y.M.: No entiendo por qué no ha dicho la verdad y se quiere castigar de esa manera. Él dice que soy una delincuente.

V.L.: Usted llevó unos comprobantes de unas consignaciones por cerca de $200 millones a favor de Teodolindo Avendaño con los que supuestamente se le pagó su ausencia en la votación de la reelección presidencial. ¿Cuando Teodolindo iba a su casa, él sabía que usted guardaba esos comprobantes de consignación?

Y.M.: Nunca le dije que tenía las consignaciones. Acostumbro a guardar todos los documentos importantes.

V.L.: ¿Qué pasó con el libro? ¿Escribieron algo?

Y.M.: No se hizo nada, pero creo que ahora se hará con la editorial Ícono. Estamos en negociación. Esperamos que en tres meses esté en la calle.   
V.L.: El año pasado usted denunció en Vanguardia Liberal que presenció en el corregimiento San Rafael de Lebrija una reunión entre el ex senador, Luis Alberto Gil, de Convergencia Ciudadana, y el paramilitar Ernesto Báez. ¿Qué pasó con ese caso?

Y.M.: Esa declaración está ante la justicia.

V.L.: ¿Usted se reafirmó en esa denuncia cuando la Corte Suprema de Justicia la llamó a declarar?

Y.M.: Declaré la verdad.

V.L.: ¿Cuál verdad?

Y.M.: Me quiero abstener de tocar ese tema.  

V.L.: Su abogado, Ramón Ballesteros, dijo que usted se retractó de esas declaraciones. ¿Es cierto?

Y.M.: Lo que le dijo mi abogado es verdad.

V.L.: Hablando de su abogado, ¿no le llama la atención que Ramón Ballesteros, además de defenderla, también sea apoderado del proceso por ‘parapolítica’ del ex senador Luis Alberto Gil, a quien usted coincidencialmente acusó y luego se retractó?  

Y.M.: Los hechos de Yidis Medina y Luis Alberto Gil fueron anteriores a la ‘Yidispolítica’. Ramón Ballesteros es un excelente profesional y no me cobra un peso por defenderme.

¿Trabajo político?

V.L.: ¿Ahora a qué se dedica?

Y.M.: Hago manualidades y cocino.  

V.L.: Pero dicen que trabaja asesorando proyectos sociales con la Iglesia.

Y.M.: Estoy trabajando con los curas, a través de programas sociales. Les ayudo en una fundación que se llama ‘P’alante Colombia’. Ellos manejan proyectos sociales para comunidades necesitadas.

V.L.: ¿Usted cómo les colabora?

Y.M.: Ellos vienen hasta mi casa y trabajamos. Por ejemplo, en la semana de Pascua vamos a sacar una página web.

V.L.: ¿Quién maneja el proyecto?

Y.M.: La Iglesia. Se trata de ayudar a las madres cabeza de familia.

V.L.: ¿Madres cabeza de familia de Bogotá?  

Y.M.: Sí, pero con posibilidades de abrir un capítulo en Barrancabermeja.

V.L.: ¿Qué tan avanzada está la idea?

Y.M.: Completamente avanzada. Estamos llamando a los líderes de Barranca para que se metan en la Fundación. Eso es lo que siempre he hecho.

V.L.: ¿De esta manera usted trabajaba en política? ¿Alguien diría que es una forma de hacer política y mantenerse vigente ante sus electores?

Y.M.: No, yo no trabajo en política. No quiero participar en política'. 

 

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