viernes 04 de diciembre de 2015 - 4:21 PM

Gobernación de Santander y Alcaldía de Bucaramanga ‘se rajaron’ en contratación pública

Un total de 180 procesos de la Gobernación de Santander y 120 de la Alcaldía de Bucaramanga fueron analizados por el Comité Transparencia por Santander. Todos registraron violaciones al estatuto de contratación.
Escuchar este artículo

El estudio de esto procesos de contratación, producto de una acción preventiva de la Procuraduría presentada el 26 de marzo, evidenció que cada proceso de la Alcaldía de Bucaramanga registraba entre 10 y 12 violaciones a la norma, mientras que cada proceso de la Gobernación de Santander sumaba entre tres y cuatro violaciones.

De acuerdo con María Juliana Acebedo, vocera del Comité Transparencia por Santander, los principales hallazgos en la contratación responden a la falta de idoneidad (experiencia) de los contratistas, estudios previos resultado de un ‘copy paste’, requisitos ajustados a un solo oferente, y cronogramas “exprés”, en los que se publican los términos de la licitación con una fecha límite, en poco tiempo y horarios no hábiles.

“En los procesos analizados, desde marzo 26 a corte de octubre, se han presentado situaciones en las que se restringen tanto los procesos para participar, que se presentan solo únicos oferentes. Esperamos este año, con la entrada de los nuevos gobiernos, cambie el panorama para dar más pluralidad en los procesos de contratación… Es preocupante el panorama porque se violaciones en un 100% de los procesos analizados”, afirmó Acebedo.

Estos hallazgos se reflejan también en los estudios realizados por la Cámara de Colombiana de la Infraestructura, CCI, a través de una consultoría, en los que Santander ocupa el cuarto puesto de los departamentos donde la contratación termina con un solo oferente habilitado. Antes de Santander están Cundinamarca, Boyacá y Antioquia.

Según reveló Juan Carlos Quiroz Guzmán, director jurídico de la Cámara Colombiana de la  Infraestructura, se analizaron 11.700 registros del Sistema Electrónico de Contratación Pública, Secop, de procesos de contratación principalmente de obras, interventorías, estudios y diseños, y partir de esta información “se evidenció que no hay una pluralidad que de alguna manera garantice que el Estado cuenta con una diversidad de proponentes que puedan ser posibles contratistas”.

Quiroz Guzmán agregó que en los pliegos existen unos requisitos que desbordan la realidad del mercado. “Por ejemplo, existen requisitos de experiencia desproporcionado con el objeto contractual o los indicadores de capacidad financiera. Los indicadores con endeudamiento y liquidez son mayores a las estadísticas que manejan la mayoría de las empresas en Colombia, y esto limita la cantidad de proponentes en procesos licitatorios”.

La CCI constató que los costos de corrupción en el país suman más de $500 mil millones. Esto hace más costoso la adquisición de bienes y servicios en el país y disminuye la atracción del mercado para participar en procesos contractuales.

Se creará veeduría especial para el PAE

La contratación para el Programa de Alimentación Escolar, PAE, en Santander, fue la que más presuntas irregularidades presentó en el análisis del Comité de Transparencia por Santander, a tal punto que se creará una veeduría especial el próximo año para la vigilancia de estos contratos.

“La veeduría especial para el PAE es porque se trata de población infantil en situación vulnerable que está en juego. Estos niños están en una etapa de crecimiento y merecen recibir una alimentación de calidad. Hay niños a quienes el alimento que reciben en el colegio es el único toman durante todo el día y necesitamos que el contrato se ejecute de la mejor manera”, agregó María Juliana Acebedo.

Uno de estos casos, por ejemplo, es Cooseheróica, empresa con ánimo de lucro que suscribió un contrato por $9 mil millones con la Alcaldía de Bucaramanga para los refrigerios escolares. Los alimentos suministrados en ocasiones no eran suficientes, los refrigerios fueron entregados en mal estado, los empaques no detallaban cantidad nutricional y la entrega se hacía en una moto y no un furgón con sistema de refrigeración como lo establecía el contrato.

Transparencia por Santander corroboró que eran los niños quienes debían descargar los refrigerios del vehículo que los transportaba y que la empresa no contaba con personal adecuado para su manipulación.  

Al respecto, el director Ejecutivo de la Cámara de Comercio de Bucaramanga, CCB, Juan Camilo Beltrán, manifestó que dentro de la veeduría precontractual, que realiza de la mano con Transparencia por Santander, seguirán vigilando los pliegos de requisitos para que estos sean garantes y permitan una pluralidad de oferentes.

Elija a Vanguardia como su fuente de información preferida en Google Noticias aquí.
Suscríbete
Publicado por
Lea también
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad