domingo 16 de septiembre de 2018 - 12:01 AM

Seis dudas frente a la Reforma a la Justicia, según los expertos

Aunque el proyecto de Reforma a la Justicia nació de una mesa de concertación con el Fiscal y las Altas Cortes, aún no hay consenso sobre seis puntos que son clave.

La ministra de Justicia, Gloria María Borrero, radicó esta semana una de las iniciativas en las que más se concentró el presidente Iván Duque durante su campaña a la Casa de Nariño: la Reforma a la Justicia.

Es un proyecto que prometió se iba a presentar luego de un proceso de concertación con las altas cortes y la Fiscalía. Esto con el propósito de que finalmente sea aprobado en el Congreso.

“Le estamos entregando al país una propuesta de reforma que define incentivos que promueven que sean los mejores abogados los que lleguen a la Rama Judicial, que los magistrados de las altas cortes hayan sido jueces y que esos jueces sean el referente ético de nuestra sociedad”, aseguró la ministra durante la radicación del proyecto, el pasado jueves.

La funcionaria sostuvo varias e intensas reuniones con una comisión interinstitucional integrada por los presidentes Germán Bula, del Consejo de Estado; José Luis Barceló, de la Corte Suprema de Justicia; Guillermo Guerrero, de la Corte Constitucional; Édgar Carlos Sanabria, del Consejo Superior de la Judicatura; el fiscal General, Néstor Humberto Martínez; y varios asesores especializados como Jaime Arrubla, Hernando Herrera y Mauricio González.

Luego de los encuentros, se acordó presentar una propuesta de reforma, sin embargo, hay seis puntos importantes sobre los que no se logró un consenso.

Estos son: los cambios en la tutela, las facultades electorales que tendrán las Altas Cortes, el congelamiento del salario, los requisitos para ser magistrado, las inhabilidades una vez dejen el cargo y la forma como deben ser comunicados los fallos.

Cambios en la tutela

El tema de la tutela es uno de los más álgidos en la Reforma a la Justicia y entre los expertos no hay unanimidad sobre si se debe reformar o sería mejor dejarla como está.

Sin embargo, todos concuerdan en que es una herramienta muy respetada y recurrida entre los colombianos.

Para el magistrado Barceló, “la tutela no puede sufrir ninguna degradación, pero sí son necesarios ajustes en cuanto a competencias, en especialidades”.

Según el jurista, “es un mecanismo muy importante al que acuden los ciudadanos en pro de sus derechos, pero esto ha congestionado la administración de justicia, y los jueces penales, civiles, laborales y administrativos abandonan sus funciones principales por resolver tutelas. Desde esa perspectiva, hay que considerar los ajustes”.

Entre tanto, Marco Antonio Velilla, exmagistrado del Consejo de Estado, cree que “con la tutela se ha abusado y debe haber unos criterios muy claros sobre en qué casos se puede utilizar la acción de tutela, la acción popular y la de cumplimiento, porque hay un desorden conceptual en estos momentos”.

Una opinión distinta tiene José Gregorio Hernández, expresidente de la Corte Constitucional, quien destaca que “el problema de la acción de la administración de la justicia no es la tutela. Esta no debe cambiar porque es el mejor instrumento con el que pueden contar los colombianos para defender sus derechos”.

Para Kenneth Burbano, director del Observatorio Constitucional de la Universidad Libre, “deben evitarse las reformas que le hagan perder su esencia a la tutela. Lo preocupante de la reforma es que indica sobre qué temas habrá reforma y al parecer será solo sobre ciertos asuntos, algunos de ellos contrarios a la naturaleza de este mecanismo”.

Las funciones electorales

Requisitos para ser magistrado

Congelamiento de salarios

En la mesa de concertación entre el Gobierno y las Cortes también discutieron si a los magistrados se les debe aplicar el congelamiento de sueldos, al igual que a los congresistas.

Para Velilla no es una idea que debiera ser considerada: “Este tema me parece que no tiene mucho sentido común, por una parte, los magistrados deben tener una asignación digna, porque con unos salarios bajitos sería muy difícil aspirar a contar con magistrados de alto perfil en las cortes y, por otra parte, habría una mayor fragilidad en temas de corrupción”.

Espinosa, por su parte, cree que la remuneración que tienen los magistrados es acorde con el esfuerzo de toda una vida profesional, de disciplina académica y desarrollo laboral”.

Inhabilidades DE LOS MAGISTRADOS

En este punto hay cierto consenso entre Gobierno y Cortes, sin embargo, hay diferencias frente a la elección del Fiscal.

El magistrado Bula recalca que en el pasado periodo legislativo presentaron una iniciativa para recortar funciones electorales. “El proyecto va hasta la Registraduría y es un asunto que debe ser discutido con mucho cuidado porque este cargo es de enorme importancia, tiene que ver directamente con la democracia”.

Arrubla, por su parte, propone que si en la elección del Fiscal no hay acuerdo, la decisión quede en manos del Presidente.

Por el contrario, el exmagistrado Hernández cree que “las cortes no deben tener ninguna participación en asuntos electorales y únicamente deben dedicarse a administrar justicia”.

Los comunicados

Si hay un punto que causa rechazo general entre los juristas es el del requisito de cinco años de experiencia en un tribunal que se pretende imponer a los aspirantes a ser magistrados.

“Estoy completamente en contra. Muchos magistrados llegan de la carrera y son pésimos, lo único que hacen es prolongar los vicios que hay al interior de las altas cortes. Se requiere gente que venga de la academia y del ejercicio profesional para que se refresque la jurisprudencia”, argumenta Velilla.

Así mismo, Leonardo Espinosa considera que es una medida “estricta, muy rigurosa, por no decir odiosa. Hay personas muy valiosas que se han formado en ámbitos académicos, unos incluso fuera del país, o en consultorías profesionales”.

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