Barrancabermeja
Miércoles 27 de febrero de 2013 - 12:00 AM

El segundo día de paro agrario transcurrió en medio de disturbios

El paro agrario avanza en Santander al paso de bloqueos de vías y enfrentamientos entre la fuerza pública y los manifestantes.

Los cacaoteros y cafeteros santandereanos concentrados en La Lizama aún esperan respuestas y mesa de concertación con el Gobierno Nacional. (Foto: Edgar Pernett/VANGUARDIA LIBERAL)
Los cacaoteros y cafeteros santandereanos concentrados en La Lizama aún esperan respuestas y mesa de concertación con el Gobierno Nacional. (Foto: Edgar Pernett/VANGUARDIA LIBERAL)

Compartir

Publicado por: MARCELO ALMARIO CHÁVEZ

Tras 36 horas de protestas un comité central determinó la realización de marchas. Dos en el día. Una a las 7:00 a.m. y otra a las 3:00 p.m.

Los líderes del paro convocado por los cafeteros se reunieron ayer con el comandante operativo del Departamento de Policía del Magdalena Medio, coronel William Arias, para concertar movilizaciones y marchas a un solo carril de la vía Barrancabermeja - Bucaramanga.

Mientras los cacaoteros, cafeteros, caucheros y madereros de Santander se comprometieron a no bloquear la vía, tras conseguir permisos de las autoridades para marchar, la fuerza pública juró brindar el acompañamiento necesario.    

Y los incidentes durante el segundo día de protestas no se hicieron esperar.

Desde muy temprano en la mañana de ayer cuando los manifestantes, luego de pernoctar en ‘cambuches’ improvisados la noche del lunes y madrugada del martes, se desplazaron para exigir soluciones a la crisis de los sectores cafetero y cacaotero hacía la vía a la Costa Atlántica, desde el kilómetro 6 de la vía Lizama – San Alberto; se presentaron los primeros brotes de confrontación.

Así lo manifestó Omar Acevedo miembro de la Mesa Nacional Cacaotera, quien denunció el hostigamiento de la fuerza pública para repeler la movilización, que taponó el carreteable de manera temporal.

“Se está agravando la situación. Hay hostigamiento de la fuerza pública tirando bombas de estruendo, gases lacrimógenos y echándonos agua a presión desde la tanqueta. Estamos los líderes tratando de aguantar a la gente, pero es muy complicado”, denunció Acevedo.

El segundo incidente se presentó hacia las 1:30 p.m. de ayer cuando un nuevo hecho de alteración del orden público convulsionó la tranquilidad en el sitio donde los campesinos cacaoteros adelantan el paro nacional agrario.

A esa hora del día un comité central conformado por los líderes de las diferentes delegaciones se reunía en conclave para determinar las tareas a seguir, cuando un vehículo fue atravesado sobre la carretera en el kilómetro 6 de la vía Lizama – San Alberto sobre la autopista Barrancabermeja – Bucaramanga.

El automóvil, según la versión entregada por Mariela Becerra, voluntaria de la Defensa Civil de San Vicente de Chucurí apostada en el sector, fue volteado sobre el asfalto restringiendo el paso de vehículos.

Otro de los testigos del hecho informó a Vanguardia Liberal que la situación desató la acción represiva de la fuerza pública, que “con bombas aturdidoras y gases lacrimógenos intentaron dispersar a los manifestantes e imponer el orden”.

Una grúa de la concesionaria Ruta del Sol evacuó el vehículo para recuperar la movilidad en la vía.

El comandante operativo del Departamento de Policía del Magdalena Medio, coronel William Arias, certificó el hecho advirtiendo que “unos campesinos, mientras que la totalidad de grupo
adelantaba una reunión, voltearon un camioncito y obstruyeron la vía. De inmediato el Esmad intervino. Se tienen identificados e individualizados a los responsables del hecho y están en investigación. Sin embargo no hay capturados”, indicó Arias.    

Al cierre de esta edición se llevaba a cabo la segunda marcha del día.

Comité central
En una improvisada choza ubicada en el punto de concentración de La Lizama, los líderes de las delegaciones campesinas se reunieron para tomar determinaciones.

Los voceros del paro cacaotero, quienes se adhirieron a la convocatoria del sector cafetero, manifestaron que no están dispuestos a exponer la integridad de los campesinos, y que legalmente no pueden bloquear las vías.Ante esto determinaron estrategias que no conllevaran riesgo y decidieron adelantar las marchas e línea, en un solo carril.

“Se estableció realizar las marchas en línea por un solo carril respetando los acuerdos con la Policía. Habrá marchar a las 7:00 a.m. y a las 3:00 p.m. cada día”, informó uno de los voceros del comité central.

Las damas del paro
Con las gotas de sudor en la frente Liduvia Monsalve, una rozagante campesina santandereana, oriunda de San Vicente de Chucurí, aprovisiona de alimentos a los miles de cultivadores del agro en medio de las protestas que el gremio cacaotero adelanta en La Lizama. Esta mujer junto con otras dos: Margil Atuesta y Bernarda Rodríguez, se hacen a la cuchara gigante de palo para servir los sancochos y platos típicos que son cocinados para abastecer a los hambrientos comensales. A la espera de soluciones a la crisis cacaotera los manifestantes se aprovisionaron de decenas de toneladas de productos los cuales son preparados por Liduvia y sus asistentes. “Con 10 libras de carne se alimentan a 100 de las personas que se encuentran en la protesta.

Esto lo hacemos porque nos gusta servir, más en un momento en el que nos jugamos el futuro”, destacó Monsalve, quien dice cultivar 10 hectáreas de cacao y encontrarse al borde de la quiebra por la crisis. “En el año produzco unos 1.500 kilos, cuando debiera producir esta cantidad solo en seis meses. Pero como los precios están tan bajos no alcanza para producir más. No tenemos asistencia técnica ni auxilio del Gobierno Nacional”, reclamó.

Heridos
Según la Defensa Civil de San Vicente de Chucurí se reportaron dos heridos en el primer día de protestas, el campesino afectado en la mano derecha y otro manifestante con herida en la frente. En el segundo día se registraron tres heridos.

Policía responde ante hechos de violencia
El Departamento de Policía del Magdalena Medio lamentó el hecho en el que un campesino del municipio de Cimitarra fue afectado en su mano derecha por la explosión de una bomba de aturdimiento lanzada por el Escuadrón Móvil Antidisturbios. El comandante operativo del departamento policivo, con sede en el Puerto Petrolero, coronel, William Arias, lamentó la lesión sufrida la tarde del lunes por Ramiro Amado y manifestó su solidaridad con la familia afectada. “El hecho se presentó cuando obstruyeron la vía por más de 40 minutos. El Esmad interviene dentro del protocolo establecido, se utilizan gases y granada de aturdimiento, de sonido. El campesino la recoge y por desconocimiento se le estalló en la mano. El desconocía este tipo de artefacto e infortunadamente cosa que lamentamos profundamente estalló en su mano”, aclaró el uniformado. Arias fue tajante en asegurar que “se hizo un uso racional de la fuerza. Se agotaron todas las instancias.

Paro afecta producción
En Colombia se están dejando de producir por cuenta del paro agrario unas 25.000 toneladas de caco al año, es decir, 2.083 toneladas al mes. Según el miembro de la Mesa Nacional Cacaotera, Pablo Manrique, Santander aporta el 50% de la producción nacional. Sin embargo, consideró que la seguridad alimentaria del cacao no está en riesgo dado que los monopolios del sector como la Nacional de Chocolates y Luker suplen cualquier producción nacional con una importación “barata y de mala calidad”. 

Trabajamos a pérdidas
Germán Muñiz es un sexagenario cultivador de cacao que abandonó su parcela ubicada en la vereda El Pilón de San Vicente de Chucurí para marchar y protestar por el estado de quiebra en el que se encuentra. Muñiz reclama soluciones al Gobierno Nacional ante la crisis generada, especialmente por la caída del precio del grano, y dice trabajar a pérdidas. Este hombre que hace 50 años trabaja con el cacao explicó que el costo de producir un kilo de cacao es de $4.500, pero que con el valor actual del kilo actual entre $2.900 y $3.500 no puede generar utilidades sino pérdidas. “Tengo cuatro hectáreas en mi parcela y al mes obtengo $375 mil. Pago un jornalero diario $20 mil, y son 10. Además un bulto de abono por hectárea me cuesta $90 mil. No me queda ni para mi familia e muchas ocasiones”, señaló el cultivador.

Al cierre de esta edición los campesinos santandereanos adelantaban una nueva marcha en medio del paro nacional agrario. (Foto: Edgar Pernett/VANGUARDIA LIBERAL)
Al cierre de esta edición los campesinos santandereanos adelantaban una nueva marcha en medio del paro nacional agrario. (Foto: Edgar Pernett/VANGUARDIA LIBERAL)

Compartir

Publicado por: MARCELO ALMARIO CHÁVEZ

Publicidad

Publicidad

Noticias del día

Publicidad

Publicidad

Tendencias

Publicidad