Barrancabermeja
Viernes 19 de abril de 2013 - 12:00 AM

Lotes abandonados: más que un vecino incómodo

En baños públicos, pequeñas zonas de tolerancia hábiles para la delincuencia y hasta espacios abiertos para la venta de estupefacientes, se han convertido los lotes en estado de abandono en Barrancabermeja, conocidos popularmente como ‘lotes de engorde’.

Este lote se ubica diagonal a la Alcaldía de Barrancabermeja, según la comunidad el sitio está deshabitado desde hace varios años. (Foto: Edgar Pernett/VANGUARDIA)
Este lote se ubica diagonal a la Alcaldía de Barrancabermeja, según la comunidad el sitio está deshabitado desde hace varios años. (Foto: Edgar Pernett/VANGUARDIA)

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Publicado por: Jean Javier García M./VANGUARDIA LIBERAL

Se trata de esos espacios donde por diversos motivos no se le da uso a algún terreno y que con el pasar de los años se han convertido en zonas deshabitadas donde proliferan plagas y  malos olores por  la acumulación de basuras, situación  que afecta la convivencia ciudadana. 

Estos lugares se hallan a lo largo y ancho del Puerto Petrolero y en algunos casos se convirtieron en temidas zonas de tolerancia; se trata de áreas deshabitadas que no tienen un uso proporcional al crecimiento de la soñada ‘Ciudad Futuro’.

Según Rosabel Gamarra Fonseca, habitante de la comuna Cuatro, un claro ejemplo de la falta de control sobre estos sitios de parte de las autoridades es el estado en que se encuentran algunos predios privados del barrio El Refugio “donde se ha solicitado, de miles de maneras, soluciones concretas y no actos policivos que de nada sirven”. 

Caso similar vive Arnoldo Vásquez, quien irónicamente tiene su vivienda diagonal a la Palacio Municipal, sobre la calle 51 con carrera 6ª, lugar donde existe un inmenso lote deshabitado donde crece la vegetación y abundan los malos olores, además, el sitio es usado por consumidores que aprovechan la noche para hacer y deshacer.

“Era un lote de la Gobernación de Santander que fue vendido a particulares. Eso desde hace años se volvió un foco de contaminación. Desconocemos si hubo permiso para tumbar esas casas; lo cierto, es que ninguna autoridad se hace cargo del caso. ¡Eso no tiene presentación!”, dice Arnoldo, quien frente a su negocio tiene otro gran monumento al abandono: la antigua sede educativa ‘Normal de Señoritas’, primer centro educativo para mujeres en el Municipio.

Se desconoce el número de predios vacíos
Aunque la problemática no solo es del consorte de los propietarios de los lotes privados que incumplen las normas, pues el Municipio también es dueño de varios predios deshabitados, lo cierto es que no hay un inventario sobre estos espacios, el cual permita que los entes de control ejerzan una completa vigilancia.

De acuerdo con Óscar Darío Ramos Arrieta, profesional universitario al servicio de la Oficina de Planeación Municipal, quien resuelve temas relacionados con el uso del suelo en Barrancabermeja, es el Plan de Ordenamiento Territorial el que obliga a quienes posean estos predios a cumplir con unas normas. 

“Según lo estipula el Plan de Ordenamiento Territorial, POT, en su acuerdo 018 del 2002, los lotes que se encuentren dentro del casco urbano y sin edificar deben mantenerse de acuerdo a unas normas (véase listado). Lo que pasa es que estos controles se atienden dependiendo de las denuncias y estas son atendidas por las Inspecciones Urbanas de Policía a quienes les compete sancionar y ordenar cumplir con lo ordenado por ley”, explicó Ramos Arrieta.

Denuncias no son formales
Vanguardia Liberal consultó a Humberto Neira, Inspector de Policía Urbano, sobre los controles que hace la Inspección para imponer orden en estos espacios. Se evidencian falencias en cuanto a control se refiere.

Según Neira, desde que se desempeña en el cargo (hace tres meses), solo ha conocido dos denuncias formales de la comunidad, en las cuales muy pronto fallarán para asegurar la convivencia ciudadana.

“Tenemos dos denuncias formales en las cuales hemos estado trabajando, una de ellas es en el barrio El Refugio. Allí en este sitio existe un predio privado donde se convirtió en un foco de contaminación porque la gente bota basuras, se denunció inseguridad por la falta de cerramiento y en este sector ya hay unas decisiones en ese procesos”, explicó Neira. 

El otro predio abandonado se ubica en el sector del Intercambiador Vial, vía al barrio Cincuentenario donde funcionaba antiguamente el antiguo Colegio San José, sector invadido por roedores y basuras.  

“Lo que queremos señalar es que no hay quien denuncie de manera formal estos focos de contaminación. Queremos decir que previo a un proceso si el poseedor o dueño del predio no cumple con las normas se verá expuesto a sanciones económicas”, indicó el Inspector Urbano de Policía. 

No obstante, cabe recordar que en caso de que el propietario no tenga los recursos económicos para mantener estos espacios cerrados y libres de contaminación, es el Municipio el que debe acarrear con los gastos de cerramiento y limpieza de los predios, obligación que el Municipio no está cumpliendo.

Publicado por: Jean Javier García M./VANGUARDIA LIBERAL

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