viernes 20 de diciembre de 2019 - 12:00 AM

“Jarillón en Sabana de Torres sí se terminará”: Interventor

Esta semana se despejaron las dudas frente a las quejas de los líderes de algunas veredas por la terminación de las obras. Según dijo la Interventoría, fue necesario suspender los trabajos por el tema de las lluvias, pero en próximos días se retomarán.
Escuchar este artículo

La última temporada de lluvias que se registró en Sabana de Torres dejó pérdidas incalculables en cultivos de palma y otras cosechas, además de daños en infraestructura vial y predios privados, por cuenta de la arremetida de las aguas del río Lebrija.

Esa es la tendencia desde hace muchos años para cientos de familias de las veredas Aguas Negras y San Luis De Magará, por mencionar solo dos de los sectores, que se ven afectados con el fenómeno meteorológico, que cada año llega con una fuerza particular.

Es por ello que la reunión que esta semana sostuvieron líderes de las veredas que sufren estos rigores y la Administración Municipal era de vital importancia para el futuro de la zona, toda vez que existían algunas dudas sobre la ejecución del proyecto de construcción de un jarillón que precisamente mitigue el impacto de las lluvias y, por ende, las inundaciones.

Y es que desde hace varias semanas los campesinos se habían encontrado con que la maquinaria estaba a un lado del terreno y no veían avances en esta estructura, lo cual generó pesimismo frente a lo que ocurriría con el futuro de la obra y decidieron despejarlas por su propia cuenta, ya que el temor de que una vez más las cosas quedaran a media marcha en su municipio los inquietó.

Es así como se programó una reunión en la que estuvo presente el propio alcalde de Sabana de Torres, Sneyder Pinilla, quien junto a la parte interventora aclaró algunos puntos sobre el particular, para tranquilidad de los líderes campesinos.

A juicio de Ricardo Londoño, director de Interventoría del proyecto del jarillón, el tema de la suspensión de los trabajos en la zona de la vereda Aguas Negras obedece única y exclusivamente a la temporada invernal, que desde el mes de noviembre ha dificultado las labores en la zona.

“El proyecto del jarillón a la fecha se encuentra suspendido. Debido a las fuertes lluvias que se han reportado en las últimas semanas se decidió hacer un alto en las labores del proyecto y estamos a la espera de una reunión con la comunidad para tratar el tema del mejoramiento de la vía, en compromiso con la Administración Municipal. De esta forma se podría dar reinicio oportuno al proyecto y podríamos continuar.

No obstante, queremos dar un parte de tranquilidad a la comunidad de esa zona, porque a finales de diciembre o inicios de enero de 2020, con el tiempo seco retomaremos labores. Estamos definiendo ya con la nueva administración poder hacer el reinicio bien sea a finales de mes o principios del próximo año”, indicó el Director de Interventoría del proyecto.

Cero desembolso

Otra de las quejas de la comunidad radicaba en el hecho de que una vez se hubiese pagado por los trabajos, los ejecutores dejaran a medio terminar las obras.

Sin embargo, Ricardo Londoño dijo que esto es falso, ya que el recurso cuenta con un amparo y no se ha tocado aún.

“A la fecha el proyecto no ha tenido desembolso alguno al contratista, ni por anticipo ni por obra. La Interventoría ha verificado el trazado de acuerdo a la topografía realizada por el contratista y está acorde a las condiciones que requiere el proyecto y solo se está a la espera del reinicio de los trabajos”, explicó la Interventoría.

Qué contempla la obra

Vanguardia pudo conocer que la obra que se ejecuta en zona rural de Sabana de Torres consiste en el arreglo de una pared de más de 3.000 metros de largo, la cual en algunos tramos será reforzada y en otros reconstruida.

“En sí esta obra consta de la rehabilitación de 3.3 kms. del jarillón existente para el beneficio y protección de los habitantes de las veredas Aguas Negras y San Luis De Magará, donde se han presentado inundaciones por el desbordamiento del Río Lebrija.

Consiste en la reconstrucción de la muralla en el sector conocido como Monte Rojo, mediante la explotación, el cargue, el transporte, la colocación y la compactación de material de limo arcilloso, con maquinaria pesada tipo retroexcavadoras, bulldozer, vibrocompactador y volquetas, para conformar nuevamente y reconstruir la muralla”, señalaron fuentes municipales.

Vale la pena recordar que para la obra se adjudicaron cerca de $1.500 millones, por concepto de regalías (Ver recuadro).

10.000 hectáreas favorecidas
Tal como se recordará, fue en el pasado mes de agosto cuando la Administración del alcalde Sneyder Pinilla logró que el OCAD aprobara recursos con los cuales se le dio luz verde a la obra de rehabilitación del jarillón en zona rural.
En aquel entonces, el primer mandatario de los sabaneros explicó que habían sido adjudicados $1.375 millones, con lo cual se podría dar un parte de victoria a cientos de familias que habitan sobre las 10.000 hectáreas que cada año se ven afectadas.
“Queda poco tiempo para terminar gestión, pero hemos venido avanzando en la gestión y desde 2016 queríamos devolver las 10.000 hectáreas productivas a la zona rural”, dijo en su momento el Director de Gestión de Riesgo de Santander, Ramón Ramírez.
Elija a Vanguardia como su fuente de información preferida en Google Noticias aquí.
Publicado por

Etiquetas

Lea también
Publicidad
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad