domingo 08 de marzo de 2009 - 10:00 AM

En cada vela, una luz de esperanza

Detrás de cada vela, hay un equipo de 80 jóvenes en situación de discapacidad, un trabajo que implica más de 30 labores diferentes y en la marca registrada que lleva cada una, la insignia de que poseer alguna discapacidad significa reto, superación y comprensión.

Así son los productos elaborados por la Fundación María Montessori, una entidad que ya cuenta con seis años de experiencia, haciendo que estos jóvenes tengan una salida al mercado laboral.

Es por eso que además de la calidad de las velas, éstas guardan un enigma especial.

La fundación, que con el mercado de las velas tanto decorativas como de línea popular, ha logrado posicionarse en el mercado local y nacional, procesa hoy entre tres a cinco toneladas de parafina al mes, un avance significativo, ya que comenzaron con 20 libras.

De igual forma, ha obtenido importantes reconocimientos, como la participación en la feria de la mujer empresaria en Bogotá y tener un punto de comercialización en la capital del país, ya que se perfila como uno de los grandes nichos del mercado de las velas decorativas, además de la posibilidad de comercializar las velas de café con las tiendas de Juan Valdez.

Se mueven las velas  


Desde un sencillo taller en el barrio Inscredial, se producen todo tipo de velas que sale para Medellín, Bogotá y unos 20 graneros de Barrancabermeja.
 
Sin embargo, aunque el mercado no se ve estancado en algún mes del año, en diciembre las ventas se disparan, tanto así que desde septiembre tienen que empezar a prepararse para la ‘maratón’.

'Casi toda la producción se vende para el 8 de diciembre, pero al otro lunes de esa semana ya estamos de nuevo surtiendo el mercado', aseveró Olga Navarro, directora de la fundación.

En promedio la microempresa vende entre 200 y 300 cajas al mes, cada caja tiene 20 paquetes y cada uno tiene 10 velas. Uno de los más grandes clientes en la zona es la Asotedesco, una asociación a la que le mueven entre 30 y 40 cajas mensuales.

¿y las ganancias? A pesar que las ganancias son reinvertidas en la misma fundación y que actualmente tienen una gran deuda con los proveedores de parafina, cada joven alcanza a devengar casi $300 mil mensuales, cifra que se multiplica a casi $1 millón en diciembre.

Javier: un ejemplo de superación

Javier, un joven de 28 años habla con facilidad y es todo un experto en los procesos de fabricación. Se destaca como uno de los líderes del grupo, ya que padece de una leve discapacidad. Por su condición, puede estar al frente de todos los procesos, hasta de los más complejos como el de la fabricación de velas aromáticas. 'Para nosotros es muy importante estar en un lugar en donde seamos útiles y nos traten con amabilidad', aseguró.

paso a paso...
¿Cómo hacer una vela?


1Se esparce la parafina y se deposita en la olla para que se derrita.

2 Teniendo el producto líquido se enmolda y se deja enfriar por un día.

3 Se sacan y embabilan.

Este proceso puede tener algunas variaciones debido a la diversidad de velas que existen no sólo por su tamaño, sino por las diferentes y creativas formas que se usan, además que pueden ir acompañadas en su interior de flores artificiales, semillas, algunos cortes de frutas secas, entre otros.
Y además de aromas como la canela, rosa y manzana.

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