domingo 11 de abril de 2010 - 10:00 AM

La intimidad de una práctica del Alianza

Muchos aficionados del fútbol en algún momento han soñado con ser jugadores profesionales, y estar al lado de sus estrellas.

Pues bien, Vanguardia Liberal tuvo acceso a uno de los entrenamientos del Alianza Petrolera con el fin de contarles a sus lectores lo que sucede en la intimidad del equipo de los amores de miles de barranqueños.

Este redactor, quien en sus años mozos intentó enrolarse en el fútbol profesional, pero que el destino le hizo una ‘gambeta’ y lo ubicó en otros menesteres, se puso la camiseta y practicó como uno más de la nómina de la ‘máquina amarilla’.

Muy puntual a las 3:00 p.m. el nuevo integrante del equipo se hizo presente en el camerino del estadio ‘Daniel Villa Zapata’, para ponerse a las órdenes del entrenador Henry Eduardo Barón.

Este caleño, pero hecho profesionalmente en la capital de la República, esperaba con paciencia que los 30 futbolistas que hacen parte del equipo se vistieran con los uniformes de entrenamiento, y se calzaran sus guayos.

- 'Bueno muchachos cámbiense rápido que no tenemos tiempo que perder', vociferaba ‘el profe’, mientras César Julio Rojas, médico del club le masajeaba con un ungüento el muslo derecho a Jorge Enríquez, arquero que en las dos últimas semanas lo aquejaba una lesión.

El calzado y los uniformes son especialmente dispuestos para cada jugador por Óscar Camacho, el utilero del equipo, quien con gran disciplina siempre tiene al día la dotación para los entrenamientos.

'Es importante que los jugadores tengan en orden sus botines. Es primordial saber qué tipo de taches utilizar. Para piso mojado usan taches altos para evitar resbalar, pero para piso seco sirven los guayos con taches bajos', explicó Óscar, que como viejo zorro de su oficio, sabe la forma de consentir a cada integrante del onceno.

De esta manera, dejamos el camerino y saltamos los ahora 31 jugadores, para dar inicio a la práctica. El ímpetu de 32 grados centígrados de temperatura nos recibe en el campo.     

La deshidratación iniciaba su cuenta regresiva en la humanidad de este reportero, que era testigo de primera mano de los estragos que produce el calor en los equipos que visitan el Puerto Petrolero.

Pero antes de empezar a patear el balón, los jugadores, como es de costumbre antes de una práctica, hicieron una ronda para realizar una oración, y como era de esperarse el invitado tuvo el honor de declamar la plegaria al Altísimo que les dio la oportunidad de estar vivos y segundos de la tabla de posiciones en el torneo de la primera B, con 16 puntos y tan sólo tres unidades del líder Atlético La Sabana.

- 'Padre Nuestro que estas en los cielos, santificado sea tu nombre…' Exclamé entre dientes y con algo de nerviosismo por mi debut. Al final los muchachos aplaudieron y a lo que vinimos. ¡A jugar fútbol!

Pero uno de las tradiciones del equipo estaba por suceder, para mi sorpresa, el director técnico, Henry Eduardo Barón, su asistente Daniel Uribe, y el preparador físico Fernando Moya, le pidieron a sus dirigidos que me dieran la bienvenida como correspondía.

A lado y lado de la grama, los jugadores me abrieron una calle de honor, para que en la mitad me presentara.

Lo cierto es que, la supuesta presentación se convirtió en una ‘ensalada’, de esas que nos infringíamos a manotazos cuando éramos niños de colegio.
Palmadas en la cabeza, pataditas en las posaderas, un buen comienzo de práctica.

Trabajo táctico

En un ambiente de camaradería y chanzas, lo que demuestra el buen estado anímico por el que atraviesan los jugadores del Alianza Petrolera, el cuerpo técnico inició el entrenamiento.

Esta vez, el entrenador afinaría la estrategia con la que pretende derrotar esta tarde, a las 3.30 p.m. al Real Santander, en el superclásico del Oriente colombiano.

Los balones vienen y van por todo el campo. Yo trato de hacer un pase con la cara interna de mi botín a Miguel Rojas, uno de los referentes del equipo, que se dio el lujo de hacer parte de la nómina del Once Caldas, que le ganó al Boca Juniors de Argentina, en el 2004, la Copa Libertadores de América.

- Marcelo a un solo toque, rápido no se deje encimar por el rival.

Escucho a los lejos la voz que me corrige del entrenador cuando intento desprenderme de la pelota en el típico juego de ‘bobito’, con el que Barón pretende mejorar el juego en espacio reducido de sus dirigidos.

Jugar a un toque

'La idea es jugar a un toque. En la semana tenemos días en los que trabajamos la táctica, como hoy (miércoles), otros días hacemos fútbol y trabajos de recuperación', advierte Barón. Tres son los equipos que se forman para enfrentarse entre sí en cada práctica, yo recalo en el tercer combo.

Los titulares enfrentan a los suplentes, y luego entramos los de reserva. Cada juego, en el que los entrenadores hacen indicaciones a los jugadores para que agranden o achiquen la línea de la defensa, o que los delanteros se muevan por detrás de los defensas contrarios, sirven para que el equipo logre mantenerse ordenado ante sus rivales. Dos horas y media de entrenamiento y este reportero experimentó el sacrificio que se vive en un día de práctica. El hambre de ganar los hace héroes.

La recuperación física es vital

Los extenuantes entrenamientos y exigentes encuentros futbolísticos demandan que los jugadores se mantengan en buen estado físico. Así lo indicó el preparador físico, Fernando Moya, quien señaló que en cada práctica o partido de fútbol sus jugadores pierden entre dos y tres kilos.

'Los entrenamientos son muy exigentes para los jugadores de fútbol. Es por eso que durante los entrenamientos los mantenemos bien hidratados. La recuperación la consiguen con una buena alimentación basada en el consumo de proteínas y carbohidratos. Además el sueño es muy reconfortante', manifestó Moya.

Publicado por
Lea también
Publicidad
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad