jueves 25 de abril de 2019 - 12:00 AM

Obras del Parque del Agua se diluyen por incumplimientos

Un humilde trabajador, que prestó su servicio a la empresa contratista y encadenado exige el pago de sus salarios, se convirtió ayer en el símbolo de una megaobra sin terminar.

Harvey de la Hoz ató su pie izquierdo a los barrotes de la puerta principal de la sede de la empresa que lo contrató en Bucaramanga para trabajar como vigilante en las obras de construcción del Parque del Agua en Barrancabermeja.

El trabajador, que encadenado exige el pago de sus salarios, se convirtió en el símbolo de la difícil situación por la que atraviesa el proyecto, que arrancó en 2015, y cuatro años después no ha sido terminado y entregado para el disfrute de la comunidad barranqueña.

La obra está parada desde finales del año pasado y corre el riego de convertirse en un ‘elefante blanco’, en medio de matorrales, con las atracciones infantiles puestas bajo el inclemente clima del Puerto Petrolero, la infraestructura sin terminar y algunas piezas deteriorándose bajo los rayos del sol.

“Toda la noche me la pasé encadenado, peleando mi salario, luchando por lo que trabajé, y esta empresa no me quiere pagar. Me deben $4 millones. De aquí no me muevo hasta que me paguen. Las directivas de la empresa me dicen que toca esperar a que la Gobernación les pague, para pagarme a mí. En Barrancabermeja a algunos compañeros les pagaron con cemento y varillas, pero lo que yo quiero es mi plata”, manifestó el hombre que prestó vigilancia en la obra, cuyo contratista, el Consorcio Parques Acuáticos 2015, afronta en la actualidad un proceso legal, en el cual sus representantes han tenido que entregar declaraciones sobre el constante cese de actividades pese a recibir una parte del pago solicitado para la ejecución del contrato.

La supervisión de la obra, contratada por la Gobernación de Santander y en la que la Alcaldía también destinó recursos, indicó que el contratista tiene pagos pendientes con los trabajadores y algunos proveedores.

El futuro del proyecto

El secretario de Infraestructura de Barrancabermeja, Gerson González, señaló que “el contrato desde el segundo semestre del año pasado venció su término de ejecución. El contratista no cumplió con los plazos”.

González advirtió que la Gobernación de Santander, que es el ejecutor del contrato, inició un proceso sancionatorio, el cual la Alcaldía de Barrancabermeja ha estado acompañando.

Precisamente, ayer, a las 2:00 de la tarde, se reanudarían las audiencias, para determinar las sanciones por imposición e incumplimiento de parte del contratista, el cual ha estado respondiendo en su defensa.

“Con el proceso la Gobernación pretende definir qué caminos tomará frente a la ejecución del contrato. La Administración Departamental está buscando el siniestro, tanto del cumplimiento de la póliza; como el pago de salarios y prestaciones, toda vez que se tiene conocimiento que el contratista tiene en deuda unos salarios con algunos trabajadores”, explicó el funcionario.

La Alcaldía de Barrancabermeja, aseguró, está a la espera que la Gobernación defina el proceso sancionatorio, “porque dependiendo de esa decisión se sabrá cuál será el destino de este proyecto”.

González explicó que si la Gobernación declara el siniestro por incumplimiento del contratista, podría hacer un corte de la obra e iniciar un nuevo proceso licitatorio para culminar los trabajos, “o también la aseguradora podría asumir la terminación de los trabajos”.

El funcionario indicó que la Gobernación podría decidir ampliar el plazo al contratista para que termine la obra, “opción que veo muy difícil, porque el contrato y plazo de ejecución se encuentran finalizados, y el incumplimiento ha sido reiterativo”.

Radiografía del incumplimiento
El secretario de Infraestructura de Barrancabermeja, Gerson González, indicó que las obras arrancaron en 2015, la Gobernación desembolsó $7.633 millones y la Alcaldía $2.500 millones, para un total de $10.133 millones. El funcionario señaló que en 2017 las partes adicionaron recursos por valor de $3.500 millones, $2.000 millones la Gobernación y $1.500 la Alcaldía. “La ejecución de los trabajos venía bien, de acuerdo al cronograma. Se hizo un adicional en dinero y tiempo, para poder unir el parque de atracciones acuáticas con el parque recreacional de Inderba, y poder montar un único escenario recreativo. A finales de 2017 el contratista empezó a mostrar atrasos, la Gobernación le adicionó mayor tiempo, pero no cumplió con los plazos. La Gobernación entonces inició el proceso sancionatorio”, explicó.
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