El viernes de esta semana se dio inicio a las primeras detonaciones de una roca que genera riesgo para varias familias residentes en la parte baja de la Vereda El Naranjal de Socorro, que se encuentra en su parte más alta, seriamente afectada por la ola invernal.
Publicado por: Nancy Gómez Cala periodistasocorro@vanguardia.com
Las lluvias hicieron lo suyo sobre la tierra que soporta la piedra, que según la Secretaría de Planeación pesa 540 toneladas. Con el desprendimiento de la tierra, las personas de 6 de las viviendas debieron ser evacuadas hace varias semanas, y en este momento están salvaguardadas en una casa cercana al sector, en un lote de propiedad del ciudadano Parmenio Delgadillo.Para detonar la piedra con el fin de mitigar los riesgos, durante todo el día los secretarios de Gobierno y Planeación Municipal, miembros del Ejército, Cuerpo de Bomberos, Defensa Civil y de la Policía del Socorro, acompañaron el proceso mientras los residentes de la vereda esperaban atentos el sonido estruendoso de la primera explosión.'Contamos para este caso con la asesoría de expertos del Batallón Caldas de Bucaramanga y el equipo de antiexplosivos, quienes hicieron posible estas primeras detonaciones; la administración compró la dinamita y los demás elementos que fueron solicitados para afectarlas, para que el trabajo se hiciera sin producir mayores daños en el sector, a la vez que se disminuyó el peligro para las familias', puntualizó el Alcalde de Socorro, Humberto Chinchilla Mora.'Buscamos ayuda de todas las instituciones que llegaron a colaborarnos en la vereda; esto se convirtió en una verdadera romería, pues todo el mundo quiso venir a conocer la famosa piedra gigante, dijo Sonia Delgadillo, quien albergó en su casa a la mayoría de las personas que debieron ser evacuadas y durante la noche descansaban en dicho predio. Según esta residente, desde la parte baja de la vereda no se alcanza a dimensionar la magnitud de la piedra, debido a la altura que es de más de 200 metros. Pero estando en la parte alta de El Naranjal, se aprecia plenamente su tamaño y riesgo. Las lluvias no han parado en Socorro, haciendo que la tierra que se encuentra alrededor de la roca, se mantenga húmeda todavía. Hasta el momento se hicieron tres explosiones y se está a la espera de la programación de una próxima detonación.













