En la carretera que comunica a la Vereda Líbano con el casco urbano del Socorro, ocurrió un accidente de tránsito donde resultaron heridos un joven de 18 años y un menor de edad, hecho que finalizó en la trágica muerte del joven, mientras era atendido en el Hospital Regional.

Publicado por: NANCY GÓMEZ CALA
Los hechos se presentaron ayer en la mañana, aproximadamente a 200 metros del casco urbano, a las 7:50 a.m. cuando un campero que iba en sentido ascendente, al intentar pasar un camión de placas IAF009 de Bucaramanga se pasó al carril contrario y se estrelló con una motocicleta que bajaba.
En el velocípedo, marca Suzuki 150, de placas SSV34, color negro, iba manejando el joven de 18 años Diego Mauricio Silva Álvarez y junto a él iba su sobrino, un menor de entre 5 y 6 años de edad, quienes llevaron la peor parte tras el estrepitoso choque contra el campero.
En condición muy delicada, el conductor fue trasladado aproximadamente veinte minutos después, en una ambulancia hasta la E.S.E., según testigos, mientras que el menor, quien es estudiante de una sede escolar del Colegio Universitario Socorro, presentó heridas en su rostro, hematomas y fue llevado por el Cuerpo de Bomberos a urgencias, donde por fortuna se encontró que sus heridas fueron menores.
No ocurrió lo mismo con Diego Mauricio, quien llegó al Hospital casi sin signos vitales, con varias afectaciones entre ellas las más graves fueron trauma toraco-abdominal y un trauma cráneo encefálico.
“El paciente llegó en muy malas condiciones producto del choque del accidente; se intentó el proceso de reanimación pero infortunadamente no fue posible salvarlo”, informó a Vanguardia Liberal, la subgerente Científica (E), enfermera Jefe de Salud Pública, Gladys Acero.
Se conoció que el campero era conducido por Marcos Valenzuela, residente de la vereda Árbol Solo del Socorro, quien salió ileso, al tiempo que su vehículo presentó ruptura del vidrio panorámico, daños en la defensa y en la puerta izquierda delantera, así como una llanta pinchada.
Voz oficial
El comandante (e) del Distrito policial, José Fernando León, señaló que “una vez la Estación tuvo conocimiento del accidente, solicitó la ambulancia; el tiempo de llegada se debió a que los agentes estaban en ese momento cerciorándose en el hospital, del estado de salud de los heridos, porque para nosotros lo más importante era que recogieran a los heridos a tiempo”.
Iba para el colegio
Diego Mauricio Silva Álvarez murió a las 10:15 a.m. Era natural de Guapotá y residía en la carrera 17 con calle 12 de la capital Comunera y se disponía a llevar a su sobrino al colegio, como ya era habitual, en una moto que un amigo suyo le había prestado mientras conseguía un empleo.
El joven estudió en Guapotá y vivió luego en Galán y Arauca; sufrió embates del desplazamiento por la violencia y hacía tres meses había perdido a su padre.
La madre del hoy occiso, Miriam Álvarez, viajó desde el municipio de Galán para recibir el cuerpo de su hijo, al tiempo que la familia definía al cierre de esta edición, dónde se realizaría la velación.
















