domingo 28 de marzo de 2021 - 12:00 AM

Alcaldía del Socorro deja a su suerte a familia con cráter en la vivienda

En los primeros días de octubre de 2020, uno de los hijos de la familia Pinto Ramírez bajó en la noche al patio y cuando iba a dar un paso alcanzó a sentir el vacío. Se percató de que algo no andaba bien, regresó por una linterna y cuando alumbró se encontró con un hueco de cerca de tres metros de profundidad y un metro de diámetro aproximadamente.
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No estaban buscando un tesoro como algunos sugieren en forma de broma, ni tampoco se pusieron a excavar de pasatiempo, simplemente la tierra se hundió y ahora la casa puede ser literalmente tragada por un hueco.

En los primeros días de octubre de 2020, una noche, uno de los hijos de la familia Pinto Ramírez bajó al patio y cuando iba a dar un paso alcanzó a sentir el vacío. Se percató de que algo no andaba bien, regresó por una linterna y cuando alumbró se encontró con un hueco de tres metros de profundidad y un metro de diámetro aproximadamente.

En esos cuatro meses la tierra se ha seguido moviendo, el cráter es más grande y en el fondo se ve cómo ahora conecta con una especie de zona cavernosa. “Eso no estaba así, mire ahora, eso no tiene fondo y esa pieza esta que se cae”, dijo Yuli Pinto, de 27 años, la mayor de las hijas de la familia, quien se fue de la casa por el riesgo que representaba el hoyo para su hijo de seis años.

Don Rubén Pinto Murillo, el papá de la casa, tapó con seis tablas el hueco para evitar que cualquier miembro de la familia, incluyendo las dos mascotas (perras), caigan al hueco. Él se encarga de levantar las tablas y mirar los cambios presentados. Su esposa, doña Maritza Murillo Ramírez, no baja ya por allá, le da tristeza y temor.

“Esta casa es lo único que tenemos y se nos está cayendo, mire las grietas”, dijo con la voz entrecortada y los ojos mojados por las lágrimas. La casa presenta otro cráter que se está abriendo en el cuarto contiguo al patio, tiene múltiples grietas; y desde la calle se ve cómo la zona derecha de la construcción se está hundiendo.

La familia se apega hoy a las oraciones y la fe, que evidencian con un altar a la biblia abierta, una cruz de madera y una imagen de Jesús junto a la virgen María como únicos adornos en la pared central de la pequeña sala. Eso es lo único que les queda por hacer porque según lo expresado desde la administración municipal, ese problema lo tienen que solucionar solos.

¿Problemas de agua?

Los Pinto Ramírez son una familia humilde. Llegaron del campo en el Valle de San José y compraron con una herencia hace más de una década esta antigua casa en la carrera 8A número 12A – 13 del barrio El Convento, en la parte alta del Socorro.

Cada vez que llueve de forma muy fuerte tienen que desalojar y correr para donde uno de sus hijos. La vivienda está por debajo del nivel de la vía y un andén es lo único de que los protege de los ríos que se forman cuando cae mucha agua.

En 2012, en medio de una tormenta, el agua abrió la puerta y los inundó, perdiendo todas sus pertenecías. En 2015 la situación se repitió y quedaron solo con la ropa que tenían puesta.

“Cuando llueve yo no puedo dormir. Estoy pendiente si se viene el agua o si escucho algo atrás. Si pasa algo, yo soy la que aviso para salir corriendo”, contó resignada la mujer, que trabaja como ayudante en un puesto de la plaza de mercado.

Afuera de la casa, justo en la entrada, hay un tubo de desagüe para aguas lluvias con por lo menos dos metros de profundidad, instalado por Aguas del Socorro. “A mí me tocó pagar los $200.000 de la obra por cuotas en el recibo del agua”, recordó el jefe del hogar, que trabaja en el campo y vendiendo mandarinas cuando hay cosecha.

Ese desagüe sería uno de los causantes del problema, afirman los afectados. La tubería, al parecer, no conectaría con ninguna tubería, simplemente se habría instalado por la empresa para mitigar la afectación por lluvias y esa agua hoy podría estar socavando el terreno sobre el que está la casa.

Alcaldía no brindará ningún auxilio

Desde que se presentó el problema en octubre del año pasado, la familia solicitó ayuda a la Alcaldía, que hizo presencia a través de la Secretaría de Planeación y de Aguas del Socorro.

Tras análisis desarrollados por la empresa de acueducto, no hay una conclusión sobre el origen del problema. Sin embargo, lo que sí fue confirmado es que al tratarse de un predio privado son los propietarios los que deben encontrar una solución, aseguró John Fredy Uribe, secretario de Planeación del Socorro, aludiendo que legalmente están impedidos de hacer cualquier intervención al interior de un bien privado.

Eso sí, a la familia Pinto Murillo se le recomendó desalojar el inmueble para evitar cualquier accidente, sin ningún ofrecimiento de subsidio para arriendo ni nada que se le parezca.

La pregunta que se hacen estas personas es: “¿Para dónde vamos a coger? Nosotros vivimos del diario y esta casa es lo único que tenemos”, repiten una y otra vez, mientras en sus declaraciones Uribe insiste en que “somos solidarios”, pero no propone otra alternativa.

La solución

Cesar Ardila, gerente de Aguas del Socorro, explicó que la situación de la vivienda puede estar originada por diversos factores: antigüedad de la vivienda, mal estado de tuberías internas, las aguas subterráneas o afectación de servidumbres vecinas.

La única forma de saber que está causando el daño es empezar a excavar y eso, también concluyó, lo debe hacer la familia.

En el caso de la filtración de aguas desde el acueducto y el tubo de desagüe en la entrada de la casa, el funcionario no descartó que puedan estar ocasionando daños y dijo que la empresa está dispuesta a hacer las obras que le correspondan y prestar la asesoría necesaria en todo el proceso.

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