domingo 15 de marzo de 2020 - 12:00 AM

Conozca el atleta paralímpico

Este deportista de 17 años nació con una parálisis en su brazo y pierna derecha. Desde muy pequeño entrenaba en medio de cafetales y cultivos de plátano. Hoy ha logrado posicionarse como de los mejores a nivel de Santander y Colombia. Sueña con llegar a los Paralímpicos Tokio 2020.
Escuchar este artículo

Johiner Sneider Gómez Pinto ha inspirado a muchas personas con capacidades diferentes. Desde que tiene memoria ha estado en una constante lucha para no dejarse vencer de una parálisis física. Por el contrario, se ha convertido en un atleta de alto rendimiento, en donde a su corta edad ya ha logrado romper marcas, incluso, inimaginables para él.

Hoy es uno de los más grandes exponentes en Santander y Colombia cuando se habla de paratletismo. Un hijo de campesinos que ha entrenado desde que tiene cinco años al lado de su papá y su mamá, en la vereda Alto de Reinas del Socorro.

Sueña con conseguir un cupo en los Juegos Olímpicos Tokio 2020. Aunque suene casi imposible, Johiner está recogiendo frutos de un esfuerzo que le ha costado literalmente, sudor y lágrimas.

Al joven deportista le diagnosticaron una hemiparesia, es decir una disminución de la fuerza motora o parálisis parcial que le afecta su brazo y pierna derecha. Aunque saludar con la mano puede costarle un poco, no duda en hacerlo apoyado de una amplia sonrisa.

En San Gil, Oiba, Palmas del Socorro, Pinchote, Simacota, Charalá, Páramo, Barichara y otros tantos municipios más, reconocen el trabajo de este hijo comunero. Su nombre sale a la luz cuando se habla de competencias, de pasiones y de lograr objetivos en el campo deportivo.

VANGUARDIA: Dice la sabiduría popular que el deporte es vida. ¿De qué forma lo ha sanado el ser un deportista de alto rendimiento?

JOHINER SNEIDER GÓMEZ: Antes veía el deporte como un pasatiempo. Pero poco a poco es un estilo de vida, una pasión... literalmente me hace sentir vivo. Quiero dedicarme de lleno a esta profesión y organizar un proyecto de vida en donde involucre inspirar a otros, formar y trabajar para que la gente siempre tenga una mejor calidad de vida, de la mano de una actividad física. Por ahora he logrado buenos resultados, he salido del país, he conseguido vender a Santander como un departamento en potencia en el tema deportivo.

V: En medio de una carrera en formación exitosa, por así decirlo, ¿han surgido limitantes?

JSG: Todos hemos tenido momentos duros en la vida. En el tema deportivo muchos más y mayor aún con mi discapacidad. Recuerdo mis primeras competencias y fue muy duro porque terminaba muy mal. No pensé que fuera capaz de superarme. Pero me di cuenta que el miedo me ponía límites y así llegaba la frustración. Pero decidí ser más fuerte que mi mente y enfrenté los desafíos. No tenía una pista para entrenar, no tenía una buena vía para correr, pero era con lo que contaba. Me formé, y aún lo hago, corriendo por vías destapadas en zona rural. Entreno en una cancha de tierra. Mi entrenador está en Bucaramanga y me envía las tareas por teléfono; mis papás son quienes me toman tiempos y me exigen. No puedo decir que haya sido fácil, pero si quiero superarme, es necesario mejorar cada día.

V: Entrenar en una zona no apta para un deportista de alto rendimiento, o no en las condiciones que debería, ¿le ha dado una ventaja o desventaja?

JSG: Es muy diferente porque la condición debería ser óptima. Pero es lo que me ha dado la vida: en el campo, en medio de la naturaleza, lejos de la contaminación de la ciudad y en un suelo agreste. Ha sido una ventaja en el buen sentido pues me exige mucho más. Me ayuda a sacar fondo, fuerza y un terreno tan duro y complejo me demanda más concentración y disposición.

V: Usted dijo que había superado su propia marca. Explíquenos.

JSG: Mi meta es hacer un récord a nivel mundial, ser campeón en paratletismo. Tengo una marca récord a nivel nacional en 1.500 metros planos con 4 minutos, 32 segundos y 18 centésimas. En los Juegos Panamericanos de 2019 en Perú logré los 4 minutos 25 segundos, pero no me valía a nivel nacional. En Cali logré una marca de 4 minutos 28 segundos. Lograr bajar si quiera un segundo es duro. Requiere una preparación de varios meses para hacer una buena y gran competencia.

V: ¿Qué es lo que más agradece de su vida?

JSG: Todo. No puedo imaginar otra vida, otra familia, otra ocupación. Me siento orgulloso de quien soy, de mis papás y de tener la bendición de haber nacido y crecido en el campo. Incluso a mi parálisis. Aprendí a vivir con ella y amo todas las otras capacidades que tengo. El cuerpo no tiene límites y la mente mucho menos. Podemos ser todo lo que queramos.

Elija a Vanguardia como su fuente de información preferida en Google Noticias aquí.
Publicado por
Lea también
Publicidad
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad