Ante la queja de la comunidad de la vereda Hoya de Monas, por la quema de subproductos cárnicos en un sector de la mencionada vereda, lo cual los estaba perjudicando por los malos olores que se generaban con esta práctica, la Policía Ambienta acudió al lugar.

Publicado por: NANCY ACUÑA RODRÍGUEZ
Ante la queja de la comunidad de la vereda Hoya de Monas, por la quema de subproductos cárnicos en un sector de la mencionada vereda, lo cual los estaba perjudicando por los malos olores que se generaban con esta práctica, la Policía Ambienta acudió al lugar.
Luego de realizar la inspección se encontró que en una finca se realizaba la quema de residuos sólidos orgánicos y se encontró un vehículo NKR el cual contenía aproximadamente una tonelada de dichos residuos sin procesar y de igual forma cinco canecas de 55 galones, color azul las cuales contienen materia ósea en descomposición.
Al solicitar la documentación requerida para la realización de esta actividad, los ocupantes del lugar manifestaron no poseerla y que ellos eran simplemente empleados. El caso fue dejado a disposición de la Autoridad Ambiental CAS, para iniciar el proceso sancionatorio de acuerdo al grado de contaminación.
Luis Emilio Atuesta Correa, Coordinador de la Regional Guanentina de la CAS, indicó que la forma en la que se realizaba la quema de huesos estaba generando contaminación atmosférica y del suelo, además de atraer consigo la presencia de moscas, roedores y aves de rapiña.
Se ordenó realizar la limpieza del lugar donde estaban incinerando los subproductos y recoger los que no habían sido quemados para que los entregara de manera inmediata a la empresa Harinagro en Bucaramanga, la cual cuenta con hornos especializados para la disposición de esta clase de desechos cárnicos, añadió el Coordinador de la Regional.
La CAS le hizo la advertencia a los administradores de las Plantas de Beneficio Animal (PBA) de San Gil y Socorro, para que cumplan con su plan de manejo ambiental y entreguen los huesos y demás desechos cárnicos, a las plantas de disposición final autorizadas por la Corporación.
Además invitó a los expendedores de carne de la plaza de mercado de San Gil, para que se organicen y dispongan correctamente los desechos de vísceras, cebo y huesos y no los arrojen al río Fonce, como está sucediendo actualmente.














