Así se informó a las 180 madres comunitarias de los diferentes municipios de la Provincia por parte de delegados del Icbf.

Publicado por: NANCY ACUÑA RODRÍGUEZ
Madres comunitarias de 18 municipios que conforman la Provincia y el centro zonal San Gil asistieron a la convocatoria del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (Icbf) del sistema nacional de bienestar familiar.
El objetivo, aclarar dudas e incertidumbres frente a la estrategia ‘De Cero a Siempre’ y su proceso como agente educativa o madre comunitaria pues temen que se privaticen los hogares de bienestar.
Hugo Guerrero, referente del sistema nacional de Bienestar Familiar para Santander, expresa que el propósito del Icbf no es acabarlos y por el contrario se les garantiza que continuarán. “Les estamos diciendo que hay que seguir mejorando y para ello hay que estudiar y les estamos dando una serie de opciones”.
Asegura que el año que viene tendrá un mínimo con salario integral pero esto tiene una serie de responsabilidades y una de ellas es empezar a estudiar y formarse para mejorar la atención y calidad que están recibiendo los niños.
A través de la Gobernación se han hecho convenios con universidades para que ellas puedan aspirar a hacer un componente formativo como: pedagógica infantil, atención a niños y familias víctimas de la violencia, computación, y otros. Asegura que los hogares recibieron este año el aumento en la minuta en un 10% y dotación tanto de implementos educativos, menaje que va llegando a cada hogar paulatinamente durante el año.
De las 180 madres de la provincia que se reúnen en esta primera fase, cada municipio escogerá una delegada que irá a la fase dos en Bucaramanga y de ahí saldrá una fase tres con solo mil madres del país que tendrán la posibilidad de elaborar el documento final de política pública de atención a los niños en los hogares comunitarios.
Como se recordará, desde el año anterior las madres comunitarias viene expresado su preocupación por considerar inconveniente pasar de 12 niños a 50 que serían atendidos por una madre comunitaria, es decir se reducirá el número de madres comunitarias, quedarían las que tiene menos de 45 años, las restantes recibirían una pensión de 250 mil pesos y se contratarían solo madres profesionales.
Hablan las madres comunitarias
Algunas madres comunitarias, como Milsen Johana Martínez Corredor del municipio El Páramo, expresan que se está logrando un cambio, reciben un salario mínimo cuando antes recibían $340 mil, y le entregaron dotación para material didáctico duradero de más de un millón de pesos, cuando antes les tocaba hacer actividades para recolectar fondos para adquirir el material.
Por su parte, Omaira Carreño Pineda, madre comunitaria de Barichara, asegura que están contentas con las reformas que están recibiendo en este momento, recibirán capacitación y no se privatizarán los hogares. “Lo que nos han dicho creemos que si es para mejorar y vale la pena y vamos a alcanzar la meta para tener un 100% de estándar de calidad”.














