miércoles 29 de junio de 2022 - 12:00 AM

Cabreranos insisten en no quedar aislados de la vía a Zapatoca

El cambio del trazado, al parecer debido a tres puntos críticos que requerirían una millonaria inversión para su mitigación, dejaría a Cabrera separada de la importante vía.

Los habitantes de Cabrera no están dispuestos a seguir siendo ‘ninguneados’ en materia de conectividad. Más unidos que nunca, miembros de esta comunidad piensan dar la batalla hasta el final para no quedarse una vez más aislados de las grandes obras de inversión de infraestructura vial de la región.

Cargando el lastre de ser el único municipio de la provincia Guanentá que no tiene una carretera principal pavimentada hacia San Gil (capital guanentina), ahora, según como está planteado el proyecto, quedarían separados de la pavimentación de la vía que Comunica a Barichara - Galán - Zapatoca, conocida como la Ruta 55 o la antigua ruta del Petróleo.

Tras dos mesas técnicas canceladas en el último mes y medio, los cabreranos se reunieron y protestaron de forma pacífica, recorriendo parte de la vía en cuestión, hicieron un almuerzo comunitario en compañía de autoridades del municipio, el sacerdote del pueblo que aprovechó para ofrecer una misa y representantes de la vereda Chagüete de Barichara, comunidad que también se ve afectada con el cambio de dirección.

Carlos Sarmiento, líder de la vereda El Hoyo, lugar donde se desarrolló parte del encuentro, expresó que hay inconformismo y si es necesario llegarán al bloqueo de vías hasta que les presten atención y los escuchen.

Juan Carlos Álvarez Mantilla, alcalde del municipio en la década de los noventa, lamentó la situación actual, especialmente porque la exclusión de la vía a Zapatoca, sumado a la falta de pavimentación de la vía a San Gil y el mal estado de la vía que comunica con Berlín, dejan al municipio con un gran rezago que se evidencia en la falta de desarrollo de sectores como el turismo, en donde Cabrera por su infraestructura, historia y naturaleza tiene un gran potencial.

A eso hay que agregarle que hasta hora no se ha confirmado un cambio en el diseño de la Variante de San Gil que permita pensar en que esa obra tan importante va a quedar conectada con la carretera que lleva de San Gil a Cabrera.

Para los cabreranos existen deudas históricas con esta población y no se puede permitir ahora también quedar apartados del nuevo proyecto en el que se invertirán cerca de $150.000 millones de la Gobernación de Santander y el Invías.

Nuevas reuniones

Esta semana, tras una invitación recibida de la Secretaría de Infraestructura de Santander, una delegación local viajaría hasta Bucaramanga para llegar a la Casa Amarilla, en donde esperan obtener respuestas. Además, se haría una segunda reunión en Cabrera.

Según la explicación conocida hasta ahora los cambios en el trazado se dieron por la existencia de tres puntos críticos, en donde se requeriría una inversión de obras de mitigación por un valor cercano a los $45.000 millones, que se saldrían del presupuesto establecido para el proyecto de conectividad vial.

Los puntos de riesgo serían en los tramos que pasan por las veredas Chagüete y El Hoyo.

La alternativa planteada desde la comunidad es que el trazado sea pasado por la parte de atrás de donde están los puntos críticos, generando un menor impacto ambiental y manteniendo a las comunidades conectadas.

Rene Rodríguez Cancino, secretario de Infraestructura de Santander, explicó que hay una falla muy grande entre Barichara y Galán porque llevaría muchos recursos para atender estos puntos críticos y sin la certeza de dar la solución total.

El funcionario dijo que se le va a explicar a la comunidad las alternativas que fueron evaluadas para optimizar los recursos y garantizar la transitabilidad.

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